Existen ocasiones en las que la llanta de un carro puede desinflarse o pierde su aire, ya sea porque recibió un pinchazo o porque su vida útil terminó. Es ante estos casos que la mayoría de los vehículos cuenta con un neumático de repuesto.

Aun así, se necesitan otros elementos que permitan realizar el cambio de llantas, permitiendo que el automóvil pueda volver a su camino. Esta herramienta es conocida como gato, la cual se encarga de levantar el carro para permitirle al usuario la capacidad de llevar a cabo el cambio.
Estos pueden ser mecánicos, los cuales son aquellos cuyo funcionamiento es bastante similar al de las palancas, o pueden ser hidráulicos, los cuales se basan en el principio de Pascal.

Es por ello que es sumamente importante conocer la manera adecuada en la que esta herramienta debe ser aplicada en un carro, ya que de lo contrario podría haber problemas cuando se intente realizar el reemplazo de neumático.
¿Cómo colocar el gato?
De acuerdo con Mapfre, antes de hacer uso del gato, lo primero que se debe realizar es estacionar el vehículo en una zona segura, preferiblemente en una superficie plana y firme, para que el punto de levante esté nivelado con el suelo, evitando así que durante su uso se mueva.
Utilizar el freno de mano también es importante, para impedir que el coche se ponga a rodar mientras se hace el cambio de rueda.
Después de realizar esto, se debe asegurar que el gato tenga la capacidad adecuada. Si se busca cambiar la llanta, no se tiene que levantar toda la carga, sino la mitad con un solo punto de anclaje.
Ahora bien, la pregunta para muchos usuarios es dónde colocar el gato para llevar a cabo el cambio de neumático. Según Mapfre, lo normal es que existan dos puntos de apoyo que se encuentran debajo del coche.

Esto puede ser identificado de una manera sencilla, ya que son dos barras planas metálicas que se extienden por ambos costados del coche, situándose en paralelo con los paneles laterales.
Una vez se haya localizado este punto de apoyo, se tiene que deslizar el gato debajo de él hasta que toque el carro, mover la manivela o palanca para bombear el fluido y continuar hasta que se comience a notar que la esquina del coche se levanta lo suficiente como para cambiar la rueda con comodidad. Ya, a partir de allí, lo único que sigue es hacer el reemplazo.
