La familia del soldado Daniel Bustos Ramírez, de 24 años de edad, está viviendo entre la zozobra y la angustia por no saber nada de su paradero desde el pasado 11 de octubre. Pese a que han puesto la denuncia y ejercido presión, hasta el momento no se tiene ninguna señal de lo que le pasó.
Julián Bustos, hermano del uniformado, habló con SEMANA y contó cómo se dio su desaparición. Según explicó, ese día era el último de su familiar en vacaciones, por lo que la noche anterior viajó desde la ciudad de Cúcuta a Saravena, Arauca, para reintegrarse.
Una vez arribó al municipio, se comunicó con su familia y avisó que ya había llegado; todo había avanzado con normalidad. “Habló con un hermano de nosotros, dijo que estaba bien y que iba a arrancar de Saravena a Tame, Arauca”, comentó.

Daniel se encontró con un amigo, quien era exsoldado, y los dos emprendieron el viaje en motocicleta hasta Tame, donde quedaba el batallón del joven. Sin embargo, nunca llegaron; el rastro de los dos se perdió por completo en el trayecto.
“No se supo nada de ellos, se perdió todo rastro. Nadie vio nada y no se sabe si lo raptaron o qué pasó”, comentó el hermano.

En un principio, el exsoldado también estaba desaparecido, pero alrededor de 17 días después de aquel 11 de octubre, su cuerpo apareció sin vida en una vía de Tame, mientras que de Daniel no se sabe nada.
De acuerdo con el relato del hermano a SEMANA, el amigo del uniformado, al parecer, tenía signos de violencia y lo habrían matado tras darle un disparo en el pecho, aunque están a la espera del informe de Medicina Legal.
“No hay rastro de mi hermano ni comunicado de quién lo pueda tener, no se sabe nada. Como quien dice, se lo tragó la tierra”, manifestó.

Julián explicó que su mamá interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación y relató cómo se dio la desaparición de su hijo. Sin embargo, han pasado ya más de cuatro meses y todavía no hay ningún avance del caso.
Además, desde el Ejército tampoco les dicen absolutamente nada. “Las respuestas hasta el momento han sido muy negativas, no han sido claros respecto a la situación de mi hermano”, dijo.

“Es más, ellos ni siquiera nos avisaron de que mi hermano no había llegado; nosotros nos dimos cuenta cuando lo llamábamos y no contestaba”, complementó.
La angustia para la familia de Daniel crece cada día; no saben qué más hacer para conseguir señales de lo que pasó con el soldado, mientras que la respuesta de las autoridades ha sido nula. “Sentimos que el caso está en el olvido”, apuntó el hermano del militar.
“Ya estamos perdiendo la batalla, ya no sabemos qué más hacer. Mis papás están supermal con tanta zozobra, tanto desespero de no saber nada de mi hermano”, añadió.
Por último, les hizo un llamado a las autoridades para que se pongan la mano en el corazón y los ayuden a esclarecer el paradero del soldado Daniel Bustos.
