La investigación de la Fiscalía que puso al descubierto una red de corrupción al interior de la misma entidad dejó la captura de ocho personas entre funcionarios, exfuncionarios y falsos abogados. Algunos de los integrantes de la red criminal trataron de adelantarse a las investigaciones, incluso con amenazas a los testigos.
De acuerdo con la fiscal del caso, un implicado en este escándalo de corrupción en la Dirección de Lavado de Activos de la Fiscalía se acercó a un funcionario de la entidad para pedir acceso al expediente que corría en su contra; como no le permitieron, acudió a una sentencia, muy parecida a una amenaza.

“Hay que cuidar y proteger desde el Estado a las víctimas y a los testigos. En este caso, por esto la gravedad del daño causado y no contentos con los delitos que cometieron, porque si los testigos no quieren colaborar, ‘pues nos están denunciando, tenemos una oficina de sicarios, ustedes verán’, hoy tenemos identificadas ocho personas dentro de esta sustentación; cuántos serán en total, pues lo averiguaremos pronto”, dijo la Fiscalía en una audiencia.
Los ocho capturados fueron presentados ante jueces de control de garantías para imputar cargos que incluyen la violación de datos personales, la interceptación de comunicaciones, el concepto para elegir y las amenazas a los funcionarios de la Fiscalía que se encargaron de recibir las denuncias.

El ente acusador aseguró que los funcionarios comprometidos en esta red corrupta dedicada a extorsionar personas procesadas por lavado de activos y extinción de dominio, en su mayoría exnarcotraficantes, tenían incluso un libreto, un guion que tenían que seguir para asustar a las víctimas y obligarlas a pagar.
“No solo van a exigir 1.000 millones, sino que acechan a las víctimas varias semanas, presionándolas todos los días, y para eso enviaban a Luis Eduardo Riveros con la frecuencia y la insistencia que agobiaban a las víctimas; no sabían qué hacer, su voluntad estaba condicionada a que hoy me llaman, mañana llaman, pasado mañana llaman, al punto de que tuvieron en el hotel San Rafael entregar 300 millones de pesos desesperados”, señaló la fiscal del caso.

Las víctimas de las extorsiones entregaron su declaración en la Fiscalía y advirtieron que las personas capturadas no serían las únicas que estarían comprometidas con estos hechos de corrupción, que hay más funcionarios comprometidos, incluso de alto rango, y que tendrían poder no solo en el nivel de acusador, sino en la Policía.
