Carolina Galván habló por primera vez desde la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá, y reveló nuevos detalles de cómo se habría dado la desaparición de su hija Sara Sofía, de quien finalmente nunca fue encontrado el cuerpo.
En diálogo con el pódcast Más allá del silencio, la mujer, quien cumple una condena de 42 años por desaparición forzada, explicó que su hermana se quedó cuidando a la niña cuando tenía alrededor de un año y medio.
“Legalmente, la custodia la tenía yo. Me fui de la casa, no tenía donde vivir, entonces me tocó dormir en la calle. (…) Intentaba buscar trabajo, pero no me daban. Terminé durmiendo en un carro”, comentó.

Así pasaron los días, hasta que finalmente en una ocasión Nilson Díaz se le acercó y le dijo que estaba buscando a alguien que le ayudara a cuidar a sus hijos; fue en ese momento en el que se conocieron. “Le dije que sí, pero no sabía las intenciones que él tenía”, dijo.
Ella aceptó debido a que necesitaba plata y un techo para dormir. De esta forma, los días pasaron y, según su relato, las verdaderas intenciones del hombre eran acostarse con ella y prostituirla.

“Me tocó hacer lo que él quería porque vivía manipulándome con un arma. (…) En varias ocasiones me pegó, me gritaba y me trataba muy mal, también me estaba intentando meter en el consumo”, expresó.
Un día, ella visitó a Sara Sofía y se la llevó a su casa, pero justo en ese momento se le prohibió salir a la calle y por eso no la volvió a llevar a donde su hermana. Ante esto, según relató, Nilson Díaz la convenció de que no la devolviera.
De esta forma, la pequeña se quedó con ellos. En una ocasión, Carolina dejó a su hija en la vivienda mientras iba a hacer una vuelta, pero el hombre la llamó y le dijo que la menor se había caído y tenía un ojo morado. “Esa vez no pasó a mayores, fue solo el morado”, afirmó.

Finalmente, aquel 29 de enero de 2021, cuando llegó a la casa, notó un comportamiento extraño de Nilson Díaz y vio a Sara Sofía acostada. Sin embargo, poco después, el hombre le confesó que la niña no despertaba.
“Yo no entendía qué estaba pasando. (…) Cuando yo vi, me ataco a llorar y le pregunté que qué había pasado con la niña, me dijo: ‘Es que la niña murió de pena moral’. Lo dijo todo tranquilo, mientras que yo lloraba”, relató.
En ese momento, el sujeto supuestamente no la dejó salir de la casa ni buscar ayuda. Además, aseguró que Sara Sofía no tenía ninguna señal de sangre o lesiones. “Yo no sabía ni qué hacer”, comentó.

“Yo en estos momentos no sé qué fue lo que pasó, han pasado cinco años y no sé nada”, expresó.
En medio de esto, se tuvo que ir a una iglesia para cumplir un compromiso y fue entonces cuando Nilson Díaz se quedó nuevamente con la pequeña, quien para ese momento ya había fallecido. El sujeto buscó a Carolina y, cuando llegó nuevamente a la vivienda, se percató de que Sara Sofía no estaba.
“Él me dijo que la había tirado en el caño, pero ahí nunca estuvo porque nadie nunca la vio. La envolvió en algo y la sacó, pero no sabemos a dónde”, señaló.
Galván negó la versión de Díaz sobre un supuesto maltrato al que ella sometía a la menor de edad. Incluso, sostuvo que esto lo dijo solo para salvarse y hundirla a ella. “Yo a la niña no le hice nada”, aseguró.
“Cometí el error de haber confiado en alguien en quien nunca lo debí hacer. (…) Nunca me imaginé que esto iba a pasar porque, de haber sabido, no hubiera arriesgado a la niña, ni tampoco me hubiera arriesgado a mí”, añadió.
Más allá de este relato, hasta el momento no se sabe con exactitud qué fue lo que sucedió con Sara Sofía, pues el cuerpo —hasta la fecha— no ha aparecido.
