OPINIÓN

Julio Londoño Paredes

Ante los hechos: ¡echar para adelante!

Nunca un cambio de gobierno se ha dado en medio de tanta pugnacidad; sin embargo, Colombia debe seguir adelante.
10 de julio de 2026 a las 10:00 a. m.

¡Qué injusto con nuestro adolorido país precipitarlo a la confrontación con el llamamiento a una supuesta desobediencia civil, algo que ni Petro ni Cepeda entienden bien! Su gestor fue nada menos que Mahatma Gandhi, quien logró de esa forma la independencia de la India del imperio británico. Fue un movimiento pacifista seguido luego por Mandela y por Martin Luther King. ¡Qué distancia, qué contraste!

¡Qué absurdo que el presidente, que debe ser el primer guardián de la democracia, haya pretendido descalificar el resultado de las elecciones durante su propio mandato y cuando el mismo candidato perdedor, en un gesto que lo elevó ante el país, había reconocido en el primer momento el triunfo de la oposición!

¡Qué negativo para el Gobierno y para el prestigio del país tratar de manipular datos e informaciones en el complejo proceso de empalme! Coloca al Gobierno en la misma condición del fatídico gobierno de la señora Kirchner en Argentina.

¡Qué ingrato con millones de colombianos, hastiados de la violencia y la inseguridad rampantes, condenarlos a soportar en los próximos cuatro años una tanda de “sangre, sudor y lágrimas”, como dijo Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler quería apoderarse de Inglaterra! La diferencia es que entonces fue para defender la independencia del país ante la amenaza nazi, no para perturbar el inicio de un gobierno que triunfó limpiamente en unas elecciones.

¡Qué egoísta con Colombia que, además de que nos conocen por la cocaína, la presencia de grupos armados de todo tipo, los mercenarios, la corrupción generada por agencias del Estado y el turismo sexual, ahora demos el espectáculo de desconocer un resultado electoral avalado por todas las autoridades nacionales y los observadores internacionales!

¡Qué lástima privar al país y al próximo Gobierno de una oposición indispensable y constructiva para sacar adelante a nuestra patria y, por el contrario, fomentar la confrontación sistemática!

¡Qué inconveniente que haya desafiantes amenazas al presidente de que podría ser extraditado para ser juzgado en los Estados Unidos, como sucedió con Maduro! Lo que no solo no es factible, sino que aumenta la pugnacidad en momentos en que hay que bajar los ánimos.

¡Qué importante recordar que los inicios de todos los gobiernos han estado rodeados siempre de expectativas, bandas de guerra, honores militares y festejos! Después viene la parte dura, que en nuestro caso dura cuatro años.

¡Qué injusto haber perdido el paso a los cuartos de final por penales, después de un proceso de eliminación tan dilatado y angustioso como el proceso electoral, precisamente cuando el país más necesitaba de algo diferente!

Pero ante todo ello: ¡hay que echar para adelante!