El socialismo del siglo XXI tuvo dos fuertes embates los últimos días. Los resultados de las elecciones en Brasil, así como la convocatoria a elecciones en España para el próximo 29 de noviembre, han movido la agenda internacional, demostrando que los días de la mal llamada socialdemocracia en el poder tiene sus días contados en Iberoamérica.
Los escándalos de corrupción que han tenido que atravesar las administraciones de Pedro Sánchez en España y la de Luis Ignacio Lulla Da Silva en el Brasil, así como los malos resultados de sus gobiernos, muy seguramente generarán un movimiento pendular hacia la derecha, como el que se viene dando desde que el Presidente Trump fue elegido en los Estados Unidos.
En España incluso, la oposición ha llegado a pedir la dimisión del presidente de gobierno, Pedro Sánchez, como consecuencia de los escándalos de corrupción en los que se ha visto involucrado su entorno familiar más cercano, empezando por su esposa Begoña Gómez, quien es acusada por tráfico de influencias y corrupción.
El caso David Sánchez, también conocido como “El Hermanísimo”, ha hecho que la opinión pública se volque en contra del Presidente español, pues los jueces emitieron condena en contra del hermano de Sánchez, dejándolo inhabilitado por 9 años para ocupar cargos públicos.
La causa judicial que involucra a su exministro de transporte, José Luis Abalos, a uno de sus asesores, Koldo García y a Santos Cerdán, quien reemplazaría a Abalos en la secretaría general del PSOE, han generado un desgaste adicional al gobierno de Pedro Sánchez, que muy seguramente pronto llegará a su final.
En nuestro vecino Brasil, el escándalo del “Lava -Jato” aun no está del todo superado. Sí a esto se suman las investigaciones iniciadas por la justicia penal contra el hijo de Lula Da Silva, conocido como “Lulinha” por presunto tráfico de influencias y corrupción, el caso del Banco Master el cual involucra a varios aliados cercanos de Lula, así como las tensiones internacionales y disputas comerciales, muy especialmente con el gobierno de los Estados Unidos, han hecho que la reelección del actual Presidente del Brasil esté cada vez más lejana.
¿Se rencauchará el socialismo del siglo XXI sí llegara a realizarse un cambio de gobierno en los Estados Unidos? Eso está por verse. Lo cierto es que hasta ahora los adversarios del Presidente Trump están pasando por “la mala hora”. Recordemos cuando incluso el mismo Trump llegó a manifestar que se romperían las relaciones comerciales por completo con España, por cuenta de la posición de Sánchez no permitiendo el uso de las bases militares de Rota y Morón como enclave para desarrollar operaciones contra el Estado fundamentalista islámico de Irán.
Otro factor que deterioro la relación entre La Moncloa y La Casa Blanca, fue el incumplimiento en las metas de gasto militar como miembro OTAN, por parte de la administración de Sánchez. Aun hay quienes incluso lo acusan de ser colaborador del terrorismo fundamentalista, que tanto daño a hecho a España. Las cicatrices del atentado terrorista a la estación de Atocha, conocido como el 11M, aún están frescas en buena parte de la opinión española.
De llegar a concretarse los cambios de gobierno tanto en España como en Brasil, el giro a la derecha será significativo en Iberoamérica, marcando la tendencia creciente en la región desde el 2025.
