OPINIÓN

Aurelio Suárez Montoya

Elsa y el Gobierno milagro siguen firmes por Odinsa-ARGOS

¿Por qué Odinsa-Argos prefiere seguir operando las Autopistas del Café que recibir de un solo golpe una millonada de los excedentes?
31 de octubre de 2026 a las 5:45 a. m.

A raíz de la publicación de la columna ‘Elsa Noguera, ¡firme por la plata! de Odinsa-Argos’ (SEMANA, 23/10/26), se suscitaron respuestas de la ministra y del presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Ricardo Ayerbe, enfocadas en la justificación de la prolongación de la concesión Autopistas del Café y, más allá, en abierta propaganda a la IP Conexión Centro por la que Odinsa-Argos quiere quedarse con esas vías por 30 años más.

(Ver https://www.instagram.com/reel/De9KuI-RSnh/)

La ministra Noguera intenta engañar a la opinión cuando dice que “no se ha expedido una resolución” para prolongar la concesión. No lo dije en la columna anterior, solo afirmé que se iba a prolongar hasta septiembre de 2027 y que eso le significará a Odinsa-Argos más de 120.000 millones de pesos de ingresos y más de 20.000 de renta. Todo sigue siendo cierto.

Afirma que no hay resolución –repito, lo que nunca se dijo– para defender la prórroga con la que la concesión Autopistas del Café durará seis meses más. Según el laudo arbitral del tribunal de arbitraje de 2018, la tasa interna de retorno (TIR) del 14,99 por ciento se alcanzaría en febrero de 2027, pero, como según cálculos súbitos de la interventoría sobre el modelo financiero ello no se logrará, entonces debería ir hasta septiembre.

Con esa picardía pretende lavarse las manos. No obstante, Elsa Noguera oculta que cuando se da esa circunstancia crítica, ocurrida por los nuevos cálculos, según el mismo contrato que tanto dice honrar, existen alternativas diferentes para conciliar con el concesionario. Una es subir el valor de los peajes –socialmente inviable– y la otra es compensarlo con excedentes de los que a través del tiempo la concesión haya generado cuando se superaron niveles del ingreso mínimo esperado. En efecto, eso sucedió.

¿Por qué Elsa Noguera y la ANI no acogieron la alternativa de compensar a la concesión de Odinsa-Argos con tales excedentes? Según respuesta de la ANI a un cuestionario de la Comisión Sexta de la Cámara el 5 de septiembre de 2024, sumaban entonces 180.792 millones de pesos y, si se descontaran las obras complementarias hechas con esos dineros que la interventoría tasó en diciembre de 2025 en 54.607 millones de pesos, hay caja más que suficiente, sobrada –de la que la ANI dispone la mitad–, para entregarle al concesionario los más de 20.000 millones de pesos que obtendría de renta neta en los meses de febrero a septiembre de 2027. Así la concesión se cancelaría y las vías revertirían al Estado de inmediato.

Es explicación que la ministra y la ANI deberán dar en la Procuraduría, ya que la decisión adoptada priva a Invías de operar lo más pronto posible esas carreteras y de recibir multimillonarios recursos. Denotaron una inexcusable preferencia por Odinsa-Argos.

Pero hay una pregunta esencial: ¿por qué Odinsa-Argos prefiere seguir operando las Autopistas del Café que recibir de un solo golpe una millonada de los excedentes? ¿Por qué no busca la compensación con la que podría obtener mayores montos sin desgastarse en personal, equipos y mantenimiento? ¿Abandonó los criterios básicos de la ingeniería de la economía?

La respuesta está en la resolución, esa sí ya existente, que expidió la ANI para resucitar la IP Conexión Centro que Odinsa-Argos presentó para quedarse con estas vías por otros 30 años y que fuera rechazada por el Gobierno anterior. Es vergonzoso el video de promoción de ese negocio que hace el presidente de la ANI, Ricardo Ayerbe.

(https://x.com/ANI_Colombia/status/2115420928511217797)

La confabulación es evidente: el interventor recalcula el modelo, que, entre otras, es confidencial, secreto según el contrato, es reserva legal, y la concesión se prorroga por encanto por seis meses, justo el tiempo necesario para que la ANI vuelva a evaluar la IP y así Odinsa-Argos tenga el control de las vías sin solución de continuidad por 30 años más. Mantendrá el esquema financiero de cobro de un dólar por cada 8 kilómetros y el desarrollo vial de Risaralda, Caldas y Quindío estará subordinado a la tasa de retorno (de agio) de 14,99 por ciento, compartida con el fondo Macquarie, el socio internacional.

Podrán hacerse todos los milagros plutocráticos sobre las vías del Eje Cafetero, toda suerte de trucos y maniobras para que Odinsa-Argos las explote a placer por 30 años más, supeditar el desarrollo para dos millones de personas a las desmedidas ambiciones del conglomerado financiero y recurrir a los oficios indignos de los mismos personajes de Pereira que entregaron el aeropuerto Matecaña al Grupo Solarte en otro funesto contrato, pero lo que jamás se podrá afirmar es que no hubo voces que denunciaran este execrable saqueo y pillaje