En un mundo donde los desafíos a los que nos enfrentamos son cada vez más complejos, los hackathons se han convertido en una poderosa estrategia para fomentar la creatividad, la colaboración y la innovación en la resolución de problemas con una mirada multidisciplinar y desde una base tecnológica.
Este tipo de competencia, inicialmente diseñada como un encuentro de programadores para desarrollar hardware o software, ha evolucionado hasta abarcar ahora desafíos educativos, empresariales, sociales y ambientales, entre muchos otros.
¿Qué beneficios aportan los hackathons a sus participantes? Resalto los principales desde un punto de vista pedagógico:
1. Enseñan que el pensamiento colaborativo es más efectivo que el individual para resolver problemas de alta complejidad. Al trabajar en equipo, se aprovechan las diferentes perspectivas, habilidades y conocimientos de cada integrante, generando sinergias y aprendizajes mutuos.
2. Permiten aplicar en un contexto real los conocimientos adquiridos en diferentes disciplinas para generar impacto social. Este aprendizaje significativo es una de las principales razones por las que muchos estudiantes universitarios se sienten motivados a participar en hackathons.
3. Ponen a prueba la capacidad para resolver problemas complejos bajo presión, con recursos limitados y en un corto plazo. Bajo estas condiciones, estimulan la creatividad, la curiosidad y la apertura a la innovación, dando lugar a ideas muy interesantes.
4. Ofrecen un espacio de aprendizaje experiencial en el que los participantes se enfrentan a un desafío real y concreto que les exige investigar, experimentar y adaptarse a las condiciones y recursos disponibles. De esta manera, el aprendizaje surge de la propia experiencia y del intercambio con los demás.
5. Propician la conexión entre la industria y la academia, ya que muchas de estas actividades son el escenario en el que universidades y empresas de tecnología se unen para alentar a los estudiantes a crear soluciones para grandes desafíos, generando un impacto significativo en sus procesos de aprendizaje.
6. Valoran la diversidad como una ventaja competitiva. La pluralidad de ideas y opiniones, así como el “pensamiento fuera de la caja” para abordar los problemas de formas diferentes resultan fundamentales en estos eventos.
7. Fomentan una competencia sana y estimulante. Aunque solo uno o varios equipos sean declarados ganadores al final del hackathon, todos los participantes obtienen beneficios por su participación. Además del aprendizaje adquirido, tienen la oportunidad de hacer networking, contribuir a la solución de problemas y mostrar sus talentos ante organizaciones que apoyan estas iniciativas.
8. Crean un espacio seguro y motivador para los participantes, donde se respeta y se escucha a todas las personas, sin censura ni burla. Todas las ideas son bienvenidas y se valoran por su potencial para llegar a soluciones que puedan ser implementadas y escaladas en el tiempo, buscando un impacto positivo a favor del bien común.
Existen numerosos ejemplos de hackathons tanto internacionales como nacionales. Se cuentan entre ellos algunos muy interesantes como el Space Apps Challenge apoyado por la NASA, las experiencias organizadas por MINTIC en Colombia o las convocatorias impulsadas por empresas de tecnología y universidades para fomentar la creatividad e innovación entre los estudiantes.
Un ejemplo actual y relevante es CodeSavant, la convocatoria a través de la cual la Universidad del Rosario con su Escuela de Ingeniería, Ciencia y Tecnología, la Universidad de los Andes y DevSavant buscan equipos multidisciplinares e inclusivos para generar soluciones innovadoras en torno a grandes modelos de lenguaje como ChatGPT para la optimización de los procesos en el desarrollo de software.
En definitiva, las hackathons ofrecen múltiples beneficios pedagógicos para los participantes al combinar creatividad, colaboración y competencia. Es una forma de aprender haciendo, de compartir conocimientos y de crear soluciones innovadoras. Si tienen la oportunidad de participar en uno, no la desaprovechen. Puede ser una experiencia transformadora.
