OPINIÓN

Alejandro Cheyne

Prospectiva de nuestro proyecto de vida

La realidad de cada persona es única e irrepetible, todos tenemos nuestra propia historia.
27 de diciembre de 2022, 10:12 a. m.

Cada año, después de un tiempo de reflexión y descanso en familia, las personas definimos los nuevos propósitos del siguiente. Esto lo hacemos con un ejercicio de prospectiva que a veces es informal en su metodología, pero siempre lleno de ilusiones para nuestro proyecto de vida.

Lastimosamente, pocas semanas después, algunos de estos propósitos se olvidan o se evidencia la imposibilidad de cumplirlos total o parcialmente, lo cual puede generar desilusión, desperdicio de nuestro tiempo y pérdida de confianza ante la incapacidad de cerrar la brecha entre la realidad y nuestros sueños.

¿Cuáles pueden ser las recomendaciones pedagógicas de este ejercicio de planeación anual para que realmente impacte nuestro proyecto de vida?

1. Realizar una evaluación autocrítica que nos permita reconocer nuestras fortalezas, pero también nuestras debilidades con humildad. Es clave evidenciar el valor de nuestras imperfecciones y así mismo de nuestros -mal llamados- “fracasos” por no cumplir los objetivos deseados. Este ejercicio, acompañado de una reflexión y de una estrategia de mejora, se convierte en una oportunidad de aprendizaje; de lo contrario, sin la reflexión oportuna, simplemente estaríamos condenados a hacer lo mismo con resultados similares.

2. Comprender cada vez más nuestro proyecto de vida, el cual obedece a nuestra vocación, y, por supuesto, ser fiel con nuestros propósitos a este proyecto, aun cuando el costo personal de la renuncia a otros planes sea significativo. La realidad de cada persona es única e irrepetible, todos tenemos nuestra propia historia, luego los pasos a seguir serán apropiados siempre y cuando sean coherentes con nuestro proyecto de vida.

3. Evitar los aplausos y la búsqueda de reconocimiento. No buscar una mayor retribución diferente a la satisfacción por los logros obtenidos, de lo contrario caería en el riesgo de tomar decisiones basadas en el populismo o en la “esclavitud del like”. La búsqueda del bien común y el servicio a la comunidad deben ser una constante en nuestros objetivos.

4. Construir los nuevos propósitos con el acompañamiento de un mentor que tenga los conocimientos necesarios, las experiencias y que también valore nuestro proyecto de vida. La complejidad en la que vivimos hace realmente inviable la actitud del superhéroe que define y ejecuta todo solo. Un equipo diverso, con una visión amplia, siempre enriquece e incrementa el impacto de nuestros sueños.

5. Atreverse a pensar fuera de la caja en lugares diferentes de nuestra vida cotidiana, con una óptica distinta de la realidad y con nuevas reglas, para así encontrar formas creativas de cumplir nuestros sueños, gracias a la comprensión del mundo que nos rodea y al manejo inteligente de nuestras emociones. La vida siempre puede ser mejor y más grata si nos preparamos para resolver los desafíos.

Mis redes sociales @alejandrocheyne. Rector de la Universidad del Rosario.