La movilidad en Bogotá cada día es peor. No es una cuestión de percepción. Es una experiencia diaria para quienes nos movilizamos en la ciudad. Accidentes y siniestros viales, pésimo estado de la malla vial, inundaciones, árboles caídos y los 500 frentes de obras que la Alcaldía está ejecutando, algunas de las cuales son legado de la Administración de Enrique Peñalosa, son la fórmula de este caos.
Los tiempos de viaje han llegado a ser hasta de 2 horas, en trayectos en los que antes se podía demorar 40 minutos. Tan solo en 2021 los bogotanos duramos entre 94 y 126 horas en trancones, de acuerdo con los cálculos que hacen los rankings de Inrix y Tom Tom. Además, expertos en movilidad han señalado que la velocidad promedio en las vías de la ciudad ha llegado a ser de 2 kilómetros por hora.
He presentado a la Secretaria Distrital de Movilidad y a la ciudad 16 soluciones que contribuyen a mitigar la situación de inmovilidad. Son una guía para mejorar los tiempos de desplazamiento de viaje que realizan los millones de bogotanos.
Algunas de estas propuestas son: i) cambio de horarios en las entidades públicas y privadas, del sector educativo y empresarial; ii) alternancia laboral; iii) cargue y descargue de mercancías en horario nocturno; iv) mejoramiento de la malla vial; v) plan de choque de grúas, que se ubicarían en puntos estratégicos de corredores principales en horas pico y puedan prestar servicio a vehículos varados que generan embotellamientos.
Otra propuesta es la utilización del 100 % de la flota troncal y zonal de TransMilenio. Mejorar la experiencia de viaje a los usuarios parte de garantizar la calidad del servicio. Esto no se puede dar con los buses parqueados en los patios. Actualmente, la propia empresa de transporte ha señalado que tiene una reserva en el componente troncal del 10.9%, en el componente zonal de 8.5% y en alimentación de 12.6%.
Esto quiere decir que de los 2.364 buses troncales que tiene el sistema, 257 buses se quedan en los portales. Para el caso de los zonales, la cifra es de 258 y para los alimentadores son 118 buses detenidos. La flota troncal en reserva es superior a lo que se había acordado; por lo menos, con los operadores en la renovación de los biarticulados del 2018, el margen estaba en 4%, es decir, tan solo deberían estar 94 buses en los patios. Lo anterior, afecta en su mayoría a personas de estrato 1, 2 y 3.
Control, autoridad, ejecución y resultados, son mis peticiones realizadas a la Alcaldesa y a la Secretaría de Movilidad. Las medidas que adopte la Administración serán poco efectivas si no existe un control real, como lo que ha ocurrido con las excepciones del pico y placa, pues ya se han conocido denuncias sobre personas que circulan sin tener la autorización o sin haber pagado por el pico y placa solidario.
Estas propuestas buscan atender y mitigar los problemas de movilidad y de salud mental de los bogotanos. Los trancones se han traducido en desespero de conductores y ocupantes de vías. No debemos descuidarnos, los problemas de inmovilidad afectan la salud mental que no es un juego y eso nos evidenció la pandemia. Todas las soluciones propuestas garantizarán beneficios a los actores viales y reducción de las horas que los bogotanos pierden en el trancón.
