AtlasIntel, firma encuestadora brasileña, respondió a las acusaciones del Centro Nacional de Consultoría (CNC) por la tabla comparativa publicada que evidencia el desempeño de las encuestas de las elecciones en Colombia.
Esta es la respuesta textual de AtlasIntel:
Ayer el CNC lanzó una serie de acusaciones infundadas sobre el desempeño de las encuestas AtlasIntel en las consultas presidenciales, probablemente inconforme por tener el peor resultado global entre todas las firmas. Hoy respondemos las alegaciones una por una.
— Andrei Roman (@andrei__roman) March 10, 2026
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En una carta pública difundida ayer por el CNC (Centro Nacional de Consultoría), esta firma busca ocultar el mal desempeño de sus encuestas sobre las consultas presidenciales de Colombia mediante una serie de alegaciones infundadas acerca de la tabla comparativa publicada por AtlasIntel entre los resultados de las encuestadoras y los resultados de las elecciones del 8 de marzo. En esta respuesta abordamos uno por uno los puntos planteados por el CNC y demostramos la falsedad de sus acusaciones.
- La base de la comparación entre las encuestas es el electorado colombiano en su conjunto, no el electorado del día de la elección.
Todas las encuestas publicadas por las distintas encuestadoras antes de la realización de las consultas presidenciales tuvieron como población objetivo el electorado colombiano en su totalidad. Por lo tanto, la base de cálculo para los porcentajes de participación en las consultas es el universo completo del electorado, y no solo el subconjunto que efectivamente participó el día de las elecciones.
Las estimaciones publicadas en la portada de la Revista Semana, referentes a los datos de participación obtenidos a partir de la encuesta de AtlasIntel, tenían como base de cálculo el electorado colombiano en su totalidad, no solamente el electorado que iba a participar en las elecciones legislativas. Esto también aplica a la encuesta del CNC y a las demás: la base de cálculo es siempre la misma.
Por ello, nos quedamos perplejos ante la alegación del CNC de que se deberían comparar porcentajes de poblaciones distintas. Es evidente que un porcentaje de participación calculado sobre el electorado entero será completamente diferente de uno calculado sobre aproximadamente el 50 % del electorado que suele participar en las elecciones legislativas. Por tanto, la base correcta para la comparación con los resultados de las encuestas son los porcentajes relativos al electorado nacional, no al electorado del día de la votación.
Las diferencias entre estas dos cantidades son significativas, como se muestra en la siguiente tabla.
- No hay ninguna discrepancia entre el comparativo presentado por AtlasIntel y la última encuesta Atlas. El desempeño de una encuesta frente al resultado de una elección siempre toma en consideración los votos válidos, que implica la exclusión de los indecisos.
Las comparaciones válidas entre los resultados de una encuesta preelectoral y los de una elección real deben realizarse exclusivamente sobre la base de los votos válidos emitidos en la contienda electoral. Esta práctica se fundamenta en una razón metodológica fundamental: el instrumento de votación (el tarjetón o boleta electoral) no contempla la categoría “indeciso” ni opciones equivalentes de no respuesta o abstención voluntaria en el acto de sufragio.
En consecuencia, existe una distinción conceptual clara y operativa entre:
● La intención de voto declarada en una encuesta (que incluye respuestas como “indeciso”, “no votaría” o “blanco/nulo” potencial), y
● La participación efectiva y las preferencias manifestadas en la urna, que se traducen únicamente en votos válidos (es decir, aquellos que expresan una elección concreta entre las opciones disponibles).
Al realizar la comparación sobre los votos válidos, se incorpora de manera adecuada el factor de participación efectiva (turnout real), lo que permite una evaluación más rigurosa y comparable de la precisión de la encuesta en términos de distribución de preferencias entre los votantes activos. Este enfoque es el estándar recomendado en la literatura especializada sobre medición de opinión pública electoral y en las mejores prácticas de organizaciones como la American Association for Public Opinion Research (AAPOR) y equivalentes internacionales.
En muchas encuestas preelectorales, entre los encuestados que manifiestan intención o interés en participar en una consulta o elección, una proporción significativa se declara indecisa cuando se les presenta el listado efectivo de candidatos disponibles en la boleta electoral. Un elector indeciso puede adoptar diversas conductas en el acto de votación: decidirse por uno de los candidatos presentes, optar por la abstención, emitir un voto nulo o en blanco. En consecuencia, no resulta metodológicamente apropiado incluir las respuestas de indecisos en una comparación directa con los resultados finales de la contienda electoral, dado que estos resultados reflejan exclusivamente los votos afirmativos válidos emitidos (es decir, las preferencias concretas manifestadas por los participantes efectivos que ejercieron su derecho al sufragio).
Este principio de exclusión de las categorías de indecisión o no respuesta es consistente con las prácticas estándar en el análisis de precisión de encuestas electorales. La distribución de preferencias declaradas debe alinearse con el denominador de votos válidos reales, evitando sesgos derivados de incluir respuestas que no se traducen en opciones computables en el escrutinio oficial. Dicho enfoque permite una evaluación comparativa del desempeño predictivo de la encuesta en términos de distribución relativa de preferencias entre los votantes activos. Esta reformulación es completamente genérica, neutral y aplicable a cualquier debate sobre precisión de encuestas vs. resultados electorales (incluyendo consultas internas, primarias o elecciones generales).
De acuerdo con la legislación colombiana vigente, los microdatos de la encuesta realizada por AtlasIntel se encuentran disponibles para cualquier interesado. Esto permite replicar de manera independiente cualquier información o resultado publicado, incluyendo las estimaciones de intención de participar en las consultas interpartidistas, así como las proyecciones sobre la participación efectiva basadas en votos afirmativos o válidos.
- Aún concediendo la fórmula de cálculo de errores planteada por el CNC, esta encuestadora continuaría registrando el segundo mayor nivel de imprecisión en las consultas presidenciales.
Incluso revisando el cálculo de los errores de las encuestas de acuerdo con la base de comparación incorrecta propuesta por el CNC, esta firma encuestadora registraría el segundo mayor error global en las consultas presidenciales, tal como se evidencia en la tabla a continuación.
Además, el CNC presentó el mayor error individual en la medición de varios candidatos, tales como Paloma Valencia (8.6 pp), Juan Daniel Oviedo (7.4 pp) y Roy Barreras (20.6 pp). También sobreestimó de manera significativa a Daniel Quintero en 22.9 pp.

- Además de atacar la reputación de AtlasIntel con datos falsos, el CNC incumplió la legislación colombiana sobre encuestas (Ley 2494 de 2025) al publicar estimaciones que exceden ampliamente el margen de error máximo permisible de 3 puntos porcentuales (pp) establecido para encuestas de carácter nacional.
De acuerdo con la Ley 2494 de 2025 (Artículo 4, De la Selección de la Muestra), las encuestadoras están prohibidas de publicar estimaciones con un margen de error superior al 3 % (puntos porcentuales) para encuestas de carácter nacional. Las estimaciones divulgadas por el CNC para la Consulta del Frente por la Vida y la Consulta de las Soluciones presentan márgenes de error muy superiores al límite establecido.
Por ejemplo, el CNC reportó una base muestral de solo 280 encuestados para la Consulta del Frente por la Vida. Un cálculo simple del margen de error para una encuesta con este tamaño muestral indica un valor superior al 6 % (aproximadamente el doble del máximo estipulado por la ley, asumiendo un nivel de confianza del 95 % y una proporción cercana al 50 % en el indicador más conservador). Aun así, los resultados reales de la elección quedaron fuera del amplio margen de error reportado por la encuesta del CNC.

