Los hipopótamos están afectando los ecosistemas y la fauna nativa. Foto: Germán Jiménez

fauna

Futuro de los hipopótamos en Colombia sigue en el limbo

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca aplazó la audiencia en la que se se analizarían posibles salidas a la problemática que genera el crecimiento de esta población invasora en el territorio nacional.

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca aplazó la audiencia pública que estaba citada para este martes en la tarde en la que se analizaría cuál puede ser el futuro más viable para la población creciente de hipopótamos que hay en algunas zonas del país y que fue introducida por Pablo Escobar.

La Corporación resolvió aplazar este trámite procesal y vincular a la demanda a la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que tiene el manejo de Hacienda Nápoles, por lo que la nueva fecha podría extenderse más de un mes, pues una vez notificada esta entidad deberá dar respuesta y hasta ese momento el Tribunal designará nueva fecha.

Los hipopótamos son una especie invasora en Colombia. Foto: Felipe Villegas/Instituto Humboldt. - Foto: FELIPE VILLEGAS

Según el abogado Luis Domingo Maldonado, autor de la acción popular que llevó a la citación de la audiencia, es determinante que el país encuentre una solución definitiva a esta problemática que ya se salió de las manos.

En su concepto, es importante que el Tribunal haya tomado la decisión de vincular a la SAE porque en algún momento parte de la solución económica para hacerle frente a este problema, se va a tener que soportar en los recursos incautados al narcotráfico, que son precisamente manejados por esta entidad.

En su concepto, se tienen que tomar acciones articuladas que permitan encontrar soluciones de fondo para el problema y por ello la vinculación a la audiencia del Ministerio de Ambiente y la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare), en cuya jurisdicción se encuentran la mayoría de los ejemplares, es una buena señal, pues las dos entidades están interesadas en trabajar por la misma causa.

Castración, una alternativa

Según un último estudio publicado en la revista Biological Conservation, se estima que actualmente hay entre 90 y 100 de estos animales en un área de aproximadamente 2.000 kilómetros cuadrados. Además, si la tasa de reproducción continúa así, para el 2039 habría cerca de 1.500 hipopótamos.

Sin embargo, para Gómez, la castración de los hipopótamos es la alternativa más viable, combinada con el confinamiento, preferiblemente en predios incautados al narcotráfico para que no sigan afectando la biodiversidad del país.

Hipopótamos Pablo Escobar. AFP
Se estima que en el país hay alrededor de 100 ejemplares de esta especie, que podría incrementarse rápidamente. AFP - Foto: AFP

El abogado considera que “al ser seres sintientes, no deben ser masacrados, simple y llanamente porque hay necesidad de resolver un conflicto, que está afectando un ecosistema y que puede afectar una comunidad.

Por su parte, Claudia Jiménez, profesora de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia, ha dicho que el hecho de que estos mamíferos tengan un promedio de vida de entre 30 y 50 años también se constituye en otro aspecto determinante al poner aún más en riesgo los ecosistemas y las especies nativas colombianas.

En su concepto, el control letal se debe considerar como otra alternativa pese a que sea una medida impopular.

Para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), es urgente que las autoridades nacionales comiencen un programa de remoción de la población de hipopótamos en el país. “Cualquier campaña de eliminación debe garantizar tasas de eliminación que superen significativamente el crecimiento de la población para tener un efecto real”, dicen los expertos de este organismo internacional en una carta enviada al ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa.

Los hipopótamos habitan por todo el Magdalena Medio colombiano. Foto: Felipe Villegas.

Los expertos de la UICN conocen del debate en torno a la posibilidad de realizar una esterilización pero aseguran que “es muy poco probable que dicha estrategia sea exitosa a largo plazo porque no elimina los impactos que los animales seguirán causando durante décadas, considerando que los hipopótamos tienen una esperanza de vida de 40 años”.

El debate en torno a lo que deba hacerse para hacerle frente a la problemática sigue abierto y mientras no se adopten acciones articuladas, esta seguirá creciendo al ritmo de la población de esta especie invasora en el territorio nacional.