vida moderna

Artrosis: ¿cómo regenerar el cartílago de la cadera?

Es importante consultar a profesionales de salud autorizados para recurrir a cualquier tipo de tratamiento para esta enfermedad.


La terapia con células madres mesenquimales (CMM) ha sido utilizada en personas diagnosticadas con enfermedades crónicas como cáncer. Los expertos siguen investigando y perfeccionando su uso en otras patologías, como es el caso de la artrosis.

Según explica el portal web del Instituto Ordóñez, esta terapia puede ser una alternativa saludable para disminuir el dolor y contribuir a la formación de nuevo cartílago.

“La terapia con células madre mesenquimales (CMM) consiste en poner células madre mesenquimales en la articulación de la cadera para así, favorecer la formación de nuevas células del cartílago y mejorar sus propiedades físicas cuando el tejido está dañado por enfermedades como la artrosis o la artritis degenerativa”,explica el portal web.

Dentro de los beneficios de esta terapia se resalta que es un procedimiento mínimamente invasivo y el cual puede mostrar buenos resultados. A diferencia de la cirugía, es una intervención en la que el paciente puede regresar el mismo día a su casa y respecto al costo es más asequible.

“Algunos tipos de células madre se conocen como “células mesenquimales” puesto que tienen la capacidad de convertirse en una amplia variedad de células diferentes, especializadas. Esto es bastante útil en casos como la artrosis, donde las células originales (los condrocitos) han dejado de dividirse y por ende, el tejido se deteriora”, agrega el Instituto Ordóñez.

Antes de elegir esta terapia como una opción para el tratamiento de la artrosis, es importante consultar con un médico para recibir la asesoría profesional adecuada y evitar complicaciones de salud. Cabe resaltar que este tipo de procedimientos deben realizarse en lugares que cuenten con las autorizaciones sanitarias obligatorias.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) alerta sobre los procedimientos en los que se utilizan células madres. Explica que “Los investigadores esperan que algún día las células madre sean eficaces en el tratamiento de muchas enfermedades y trastornos médicos, pero los tratamientos con células madre no sancionados pueden ser peligrosos, así que hágase de todos los hechos si está considerando la posibilidad de someterse a cualquier tratamiento”.

Artrosis

La artrosis es el tipo de artritis más común. Los síntomas de esta enfermedad pueden variar en cada persona. Algunos de estos incluyen:

  • “Dolor cuando se mueve, que a menudo mejora con el descanso.
  • Rigidez, especialmente durante los primeros 30 minutos después de levantarse.
  • Inflamación de las articulaciones, especialmente después de usar mucho la articulación.
  • Menos movimiento de lo normal en la articulación.
  • Una articulación que se siente floja o inestable”.

“Con la osteoartritis, el cartílago se rompe y se vuelve áspero. En ocasiones, todo el cartílago se desgasta y los huesos se frotan entre sí, y pueden crecer protuberancias de hueso adicional en el área de la articulación llamadas espolones óseos”, detallan los expertos de Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, señala que la artrosis generalmente es considerada como una enfermedad de desgaste natural. Asimismo, esta afección puede causar cambios en el hueso y deteriorar tejidos conectivos en la articulación. “Eventualmente, si el cartílago se desgasta por completo, el hueso se rozará con el hueso”, indica la entidad de salud.

Hasta el momento no hay cura para la artrosis. Por eso, los médicos recurren a diferentes tratamientos para contribuir a la calidad de vida del paciente. Algunas de las recomendaciones médicas pueden ser:

  • Incrementar la actividad física regular.
  • Realizar algunas sesiones de fisioterapia que incluyan ejercicios de fortalecimiento muscular.
  • Perder peso.
  • Algunos medicamentos para aliviar el dolor.
  • Utilizar elementos de apoyo como muletas o bastones.
  • Cirugía. Esta opción consiste en el reemplazo de la articulación, en caso de que los otros tratamientos no funcionen.