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¿Cómo preparar el té de manzanilla para desinflamar?

A esta planta se le han comprobado sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antiespasmódicas.


La manzanilla, conocida científicamente como Chamaemelum nobile, es una planta a la que desde la antigüedad se le han reconocido y valorado sus propiedades medicinales. Tiene origen en Europa Occidental y están comprobadas sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antiespasmódicas.

Por ejemplo, en Egipto se usaba en el tratamiento de la malaria; en Roma para tratar infecciones urinarias y en la Europa de la edad media, se hizo muy popular como diurético y como remedio para los trastornos digestivos.

Es una planta a la que se le atribuye la capacidad de proteger y reparar la membrana gástrica, ayudando a corregir problemas del sistema digestivo, pero también ha sido utilizada para la atención de enfermedades respiratorias como el asma, la bronquitis y la sinusitis, asegura el portal Nutrición y Farmacia, de España. Además, su uso junto a fármacos es una buena alternativa para aliviar dolores articulares y enfermedades hepáticas.

Las flores de la manzanilla contienen terpenoides y flavonoides, que son algunos de los principales responsables de las propiedades medicinales de la planta.

Antiinflamatoria

Una de sus principales bondades es que es vasodilatadora, es decir, que promueve la relajación de los músculos que controlan el tono muscular de los vasos sanguíneos. Esto es útil porque ayuda a desinflamar y relajar zonas hinchadas y adoloridas, asegura el portal Mejor con Salud.

La infusión de manzanilla puede ayudar a brindar alivio en caso de espasmos, inflamación, fiebre, dolores estomacales, diarrea, hemorroides y síndrome premenstruales, entre otros.

Manzanilla
Las flores de la manzanilla contienen terpenoides y flavonoides, que son algunos de los principales responsables de las propiedades medicinales de la planta. - Foto: dpa/picture alliance via Getty I

Para prepararla se pone a hervir agua y cuando llegue a punto de ebullición se sumergen las flores de la planta. Se dejan hervir durante un par de minutos a fuego lento, con el recipiente tapado. Después de apagar el fuego, se debe dejar reposar la bebida por cinco minutos antes de beberla.

No obstante, por ejemplo, para combatir los gases estomacales se puede preparar té de manzanilla con anís y raíz de malvavisco que potencia la antiinflamatoria y calma el estómago, ayudando a reducir los gases, la acidez en el estómago y a regularizar el intestino, de acuerdo con información del portal de salud Tua Saúde.

Para elaborar esta bebida se requiere de una cucharadita de manzanilla seca; una de semillas de anís; una de raíz de malvavisco picada y una cucharadita de filipéndula, además de 500 mililitros de agua hirviendo. A esta agua se agrega la mezcla y se tapa. Se deja reposar alrededor de cinco minutos y se cuela antes de beber. Este té debe ser consumido dos o tres veces por día o cuando sea necesario.

Según el medio especializado Medical News Today, la inflamación es una reacción del sistema inmunológico para combatir las infecciones y la manzanilla contiene compuestos químicos que pueden ayudar a combatir este padecimiento. Sin embargo, la inflamación a largo plazo está relacionada con una amplia gama de problemas de salud, por lo que si persiste, lo mejor es consultar al médico.

Efectos sedantes

Esta planta también puede utilizarse como un sedante natural suave. Por ello, puede ayudar a calmar los nervios, conciliar el sueño y, en general, tranquilizar. Dicho efecto se debe a su contenido de apigenina.

En el año 2014 se publicó un estudio en el que se había utilizado la manzanilla como parte del tratamiento del trastorno de ansiedad generalizado. Los autores comentan en el apartado de conclusiones que si bien la manzanilla no ‘curó’ el problema, sí ayudó a los pacientes a relajarse y a sentirse más tranquilos, como por ejemplo, a la hora de ir a dormir, indica Mejor con Salud.

También reduce el estrés y la ansiedad. Un estudio contratado por el Colegio Imperial de Londres reveló que, la ingesta de manzanilla aumenta la producción de glicina e hipurato, los cuales actúan como relajantes nerviosos y musculares.

Por lo tanto, no sorprende su uso para combatir el estrés, la ansiedad y los síntomas depresivos, sea que se consuma en infusión o en aromaterapia.

Otros de los beneficios que se le atribuyen es que puede favorecer la curación de heridas superficiales, puede funcionar como tónico para ayudar a limpiar, aliviar la piel y cerrar los poros; para refrescar los ojos y reducir la hinchazón. Para este último caso se puede preparar té de manzanilla con semillas de hinojo machacadas y con flor de Saúco.

Por último, considerando sus características antiinflamatorias, esta planta también podría ayudar a las personas diabéticas, gracias a que previene el daño en el páncreas, el cual produce la insulina, hormona que regula el azúcar de la sangre. “Estudios efectuados en pacientes diabéticos concluyeron que la manzanilla ayuda a controlar el índice glucémico”, asegura el portal Nutrición y Farmacia.