Duelo
El duelo es un proceso duro que se debe pasar luego de la muerte de una persona cercana. - Foto: Getty Images

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¿Cómo superar un duelo según expertos en psicología?

El duelo es un proceso que todas las personas tienen que pasar cuando muere una persona cercana.

La muerte es un estado que todas las personas tendrán que enfrentar, aunque nadie las prepara para ese momento, ni para la partida de un familiar o un ser querido, simplemente porque se desconoce el instante en el que sucederá.

El duelo es un proceso duro que se debe pasar luego de la muerte de una persona cercana. Este es un proceso natural que permite entender que la persona que ha partido era importante, relevante y cumplía un papel especial, según explica el portal El Prado Psicólogos.

¿Cómo superar un duelo?

El medio menciona que este proceso es uno de los más dolorosos que pueden enfrentar los seres humanos, pero que con el paso de los años es posible superarlo. Hablar es importante y aunque ir a un psicólogo no evitará que se siente tristeza, sí podrá brindar unas estrategias que permitan resolver el problema con mayor facilidad.

Es importante aclarar que el duelo en todas las personas no dura el mismo tiempo y depende del grado de cercanía o parentesco que se tenía con el fallecido y de las propias circunstancias y características personales de cada persona. Cuando se pasa por un duelo que tenga las siguientes características es pertinente pedir la orientación de un profesional.

  • Cuando cuesta hablar del fallecido e incluso se evita hacerlo por todos los medios. Es normal que al principio duela hacerlo, pero, pasado un tiempo, aunque resulte doloroso, se recomienda hablar de ellos, de los recuerdos que se tienen o de lo que se extraña.
  • Cuando han pasado muchos años y se ha perdido la ilusión de vivir y resulta complicado ilusionarse o alegrarse por algo. Cuando invade una tristeza profunda y duradera.
  • Cuando se está irascible y todo molesta o incomoda. Cuando se está enfadado con el mundo de manera crónica.
Ansiedad, inseguridad y depresión, son las afecciones más comunes que pueden sufrir los niños ante un escenario de incertidumbre.
Ansiedad, inseguridad y depresión, son las afecciones más comunes que pueden sufrir una persona que perdió a un ser querido. - Foto: Getty Images
  • Cuando se trata de seguir viviendo la vida que se tenía antes del fallecimiento del ser querido, pero no es posible. Cuando no se frecuentan determinados lugares porque allí se estuvo con el fallecido y ha pasado ya mucho tiempo.
  • Cuando se es incapaz de deshacerse de sus pertenencias o se convierte la habitación del fallecido en un lugar intocable. Esto suele pasar al principio, pero si se mantiene en el tiempo puede ser un indicador de que se está atrapado en el proceso de duelo.
  • Cuando, a pesar de no querer hacerlo, se vienen a la mente flashbacks o recuerdos de todo lo ocurrido, sin poder evitarlo.
  • Cuando hay presencia de pesadillas de manera frecuente y repetitiva incluso habiendo pasado mucho tiempo.
  • Cuando se tienen deseos intensos de morir o la persona se empieza a obsesionar con este tema.

Fases del duelo

  • Negación: la incredulidad es la primera reacción ante un hecho de tan gran magnitud. La psicóloga Julia Pascual menciona en su portal que este es el primer escalón que hay que atravesar ante la pérdida; sin embargo, “negar es una manera de decirle a la realidad que espere, que todavía no se está preparado”.
  • Enfado: la especialista menciona que lo primero que se debe hacer con la rabia es reconocerla y aceptarla. Este sentimiento, si se maneja con la ayuda de un psicólogo, puede ser el que impulsa a salir a flote de la situación.
Foto de referencia sobre depresión
Foto de referencia sobre depresión - Foto: Getty Images/iStockphoto
  • Negación: en este momento se fantasea con la idea de revertir la pérdida del ser querido. “Se buscan formas de hacer que lo inevitable no sea posible”.
  • Miedo o depresión: por lo general, la persona que está pasando por el duelo siente tristeza, incertidumbre ante el futuro, vacío y un profundo dolor. A pesar de que la persona sienta que no puede vivir sin esa otra persona, desde ese punto será difícil volver a reconstruirse, según menciona la especialista.
  • Aceptación: lo más difícil es aceptar que lo que se perdió no se puede recuperar y que no hay vuelta atrás, pero es el paso para poder continuar con la vida.