Vida moderna

La mejor vitamina para el cerebro que ayuda a prevenir el alzhéimer, según estudio

El efecto de las vitaminas B en los niveles de homocisteína ayudó a frenar el ritmo de la contracción del cerebro.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

13 de octubre de 2022 a las 2:26 p. m.
Altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en las personas mayores.
Altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en las personas mayores. Foto: Getty Images

La enfermedad de Alzheimer, sin duda, tiene una repercusión muy fuerte a cualquier edad. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en las personas mayores que experimentan algunos signos de la enfermedad.

La investigación, publicada en la revista PLoS One y realizada por científicos del proyecto Oxford para la Investigación de la Memoria y el Envejecimiento (OPTIMA), se basa en el examen de 168 personas mayores que experimentaban cierto nivel de deterioro mental conocido como deterioro cognitivo leve.

Esta condición, marcada por lapsos de memoria y problemas de lenguaje, va más allá del envejecimiento normal y puede ser un precursor de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. En el estudio, la mitad de los voluntarios recibieron una tableta diaria conteniendo niveles muy por encima de la cantidad diaria recomendada de la familia B de vitaminas, como el ácido fólico, B6 y B12.

La otra mitad recibió un placebo. Después de dos años, los análisis con resonancia magnética mostraron que la velocidad a la que sus cerebros encogían se había reducido.

Una dieta saludable y el consumo de vitaminas es fundamental para la salud del cerebro. Foto: Getty Images. Montaje SEMANA.
Altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en personas mayores con algunos signos de la enfermedad. Foto: Getty Images. Montaje SEMANA. Foto: Foto: Getty Images. Montaje SEMANA.

Si bien, el cerebro se encoge en promedio a una tasa de 0,5 % al año después de la edad de 60 años, los cerebros de las personas con deterioro cognitivo leve se encogen el doble de rápido, y en los pacientes que sufren alzhéimer la contracción aumenta hasta 2,5 % anual.

El equipo de científicos detectó que en las personas que recibieron suplementos de vitamina B, la contracción del cerebro disminuyó entre 30 y 50 % frente a los otros participantes.

La razón por la que esto sucede es que algunas vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, la vitamina B6 y la B12, controlan los niveles de una sustancia de la sangre conocida como homocisteína. Los niveles altos de homocisteína están asociados con una contracción más rápida del cerebro y con la enfermedad de Alzheimer.

Los autores del estudio creen que el efecto de las vitaminas B en los niveles de homocisteína fue el efecto que ayudó a frenar el ritmo de la contracción del cerebro. “Estas vitaminas están haciendo algo a la estructura del cerebro”, concluyeron.

Lo están protegiendo, y eso es muy importante porque tenemos que proteger al cerebro para prevenir la enfermedad de Alzheimer, explicó David Smith, director de la investigación. Sin embargo, Smtih y sus colegas advierten que aún se requiere más investigación antes de poder recomendar el suplemento para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

La cola de caballo contiene sílice que activa la formación de colágeno, que aporta beneficios para la piel y el cabello. Foto: Getty Images.
El té que combate la pérdida de cabello y ayuda a perder peso rápidamente

Síntomas del alzhéimer

  • Dificultad para realizar cuentas sencillas, como 2 x 1.
  • Pérdida de movimientos, como dificultad para levantarse solo.
  • Depresión, como una tristeza que no para y ganas de aislarse de la sociedad.
  • Hipersexualidad, pudiendo haber masturbación en público o conversaciones inapropiadas.
  • Irritabilidad en exceso por no recordar ciertas cosas o no entender determinada situación.
  • Agresividad, como golpear a amigos y familiares, lanzar cosas contra el piso o la pared.
  • Alteraciones de la vista, como dificultad para enfocar una imagen completa.
  • Dificultad de percepción y profundidad.
  • Dificultad para reconocer rostros y personas.
  • Disminución de la capacidad de comunicación escrita o verbal.
  • Dificultad para aprender nuevas tareas.
  • Olvidar acontecimientos de la vida diaria, como si comió, si se bañó, entre otras.
  • Fallas en la memoria frecuente, como salir de casa y olvidar el camino hacia donde iba.
  • Guardar objetos en lugares inadecuados, como el teléfono en la nevera.
  • Permanecer en silencio por largos períodos de tiempo a la mitad de una conversación
  • Insomnio, dificultad para dormir o despertarse a mitad de la noche.
Imagen de referencia de una taza de té de romero. Getty Images.
Romero y tomillo para regenerar el cartílago de rodilla y cadera: así se preparan