Felicidad
Las hormonas de la felicidad se encargan de regular el estado de ánimo. - Foto: Getty Images

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¿Cuáles son las cuatro hormonas de la felicidad y cómo estimularlas de manera natural?

Las hormonas influyen en la salud y algunas de ellas tienen dentro de sus funciones ayudar a regular el estado de ánimo de las personas.

Las hormonas son sustancias químicas producidas por diferentes glándulas del cuerpo, las cuales viajan a través del torrente sanguíneo, actuando como mensajeros y participando en muchos procesos corporales.

Los efectos de las hormonas son tan potentes que influyen en la salud y también algunas de ellas tienen dentro de sus funciones, ayudar a regular el estado de ánimo de las personas. El portal Salud Digital indica que estas ayudan a promover sentimientos positivos, incluyendo la felicidad y el placer. Las más importantes son las siguientes.

Dopamina

También conocida como la hormona del bienestar, la dopamina actúa también como neurotransmisor que es una parte importante del sistema de recompensa del cerebro. Se relaciona con las sensaciones placenteras, así como con el aprendizaje, la memoria, el desempeño del sistema motor y otras funciones.

De acuerdo con un artículo publicado por Business Insider, México, los niveles bajos de dopamina están relacionados con poca motivación y depresión. Por lo tanto, asegurarse de tener un nivel suficiente e indicado es esencial para vivir una vida feliz, saludable y funcional.

Mujer libre respirando aire limpio en el bosque de la naturaleza. Niña feliz desde atrás con los brazos abiertos en felicidad. Maderas frescas al aire libre, concepto de estilo de vida saludable de bienestar.
Practicar ejercicio y hacer contacto con la naturaleza ayuda a mantener un buen estado de ánimo. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Una de las mejores formas de activar esta hormona es haciendo ejercicio y practicando meditación, yoga o pilates. De igual forma, es muy importante alimentarse bien y cuando se hace necesario se pueden consumir algunos suplementos.

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Serotonina

Otra de las hormonas de la felicidad es la serotonina, neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo, así como el sueño, apetito, digestión, capacidad de aprendizaje y memoria.

El estrés, la mala alimentación o la vida sedentaria afectan negativamente a la producción de serotonina y, por tanto, la salud y el bienestar de las personas, afirma el portal Cuerpo Mente.

Una de las mejores formas de activarla es consumiendo triptófano, un aminoácido que interviene, además, en procesos de disminución de la agresividad y en el aumento de la sensibilidad en la vida cotidiana. Para aumentar el consumo de triptófano es importante ingerir productos de origen animal, vegetales, semillas y frutos secos sin tostar, además de cereales integrales.

Con una dieta variada y nutricionalmente equilibrada que incluya diariamente estos alimentos se satisfacen las necesidades de triptófano, asegura Cuerpo Mente. Consumir alimentos como el arroz, la pasta y el huevo puede ayudar a activar esta hormona. También son buenas opciones recordar momentos felices, tomar el sol en las primeras horas de la mañana, caminar y trotar, precisa una información de la clínica Imbanaco, de Cali.

Oxitocina

Esta es la hormona del amor y es esencial para el parto, la lactancia y para fortalecer el vínculo entre padres e hijos. También puede ayudar a promover la confianza, la empatía y la vinculación en las relaciones. Los niveles de oxitocina suelen aumentar con las muestras de afecto físico, como los besos, los abrazos y la actividad sexual, precisa el portal Salud Digital.

De igual forma se puede aumentar al reír o al llorar, así como al tocar a la mascota e incluso al tener acciones de generosidad. También con escuchar palabras de aliento, hablar con otras personas o hacer meditación. Esta hormona favorece la salud mental de las personas.

Endorfinas

Las endorfinas son el analgésico natural que el cuerpo produce en respuesta al estrés o al malestar. Los niveles de endorfinas también tienden a aumentar cuando se participa en actividades que producen recompensas, como comer, hacer ejercicio o tener relaciones sexuales.

Estas sustancias estimulan las zonas del cerebro donde se generan las emociones placenteras, por lo que son clave para el bienestar y la felicidad.

Cuando los niveles de endorfinas son bajos se pueden producir cambios bruscos en el estado de ánimo, ansiedad, estados depresivos, o comportamientos de tipo obsesivo-compulsivo. Las personas que no producen suficientes endorfinas tienen más posibilidades de incurrir en conductas adictivas como el consumo de alcohol o drogas, que les proporcionen, aunque sea de forma temporal, un placer o satisfacción que no consiguen por sí mismas.

Dormir bien, practicar ejercicio, reír, realizar terapias y compartir con otras personas es ideal para activar el nivel de endorfinas.