Según la Asociación Española de Pediatría, esta crisis tiene una dificultad a la hora de respirar, y sus principales síntomas son tos o sensación de opresión torácica. La persona que padece asma puede presentar uno de estos dos síntomas, o los dos a la vez. Para tratar el asma es primordial identificar en qué grado se encuentra la enfermedad y se determina por medio de la saturación del paciente.
El asma es una enfermedad que afecta a los pulmones. Es más común que se presente en niños que en adultos, sin embargo, hay personas mayores que también pueden padecer de esta patología.
Los factores que influyen para padecer o no de la enfermedad son factores genéticos y ambientales. Aunque se desconocen todas las causas que pueden generar esta enfermedad, el asma puede estar asociada con la exposición al moho, a la humedad, a los ácaros y al humo de tabaco de segunda mano. La contaminación del aire o una infección viral también pueden ocasionar el asma.

| Puntuación pulmonat | Saturación de oxígeno por pulsioximetría | |
|---|---|---|
| Leve | 0-3 | > 94 % |
| Moderado | 4-6 | 91 - 94 % |
| Grave | 7-9 | < 91 % |

Pese a que la saturación puede ser una manera de terminar si se padece de asma o no, en la mayoría de casos no es tan fácil de determinar y más en niños menores de cinco años, explican los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades.
Un examen médico sobre el funcionamiento de los pulmones y la detección de alergias pueden ayudar a determinar si se padece o no de la enfermedad. Algunas de las cosas que indagará el médico a la persona que crea padecer asma es si tose mucho, en especial durante la noche; le preguntará si los problemas que siente al respirar se agudizan a la hora de realizar algún tipo de actividad física. El médico también le preguntará si siente presión en el pecho, sibilancias o si presenta resfriados que duren más de 10 días.
El médico también indagará si se tiene algún familiar cercano que padezca o haya padecido de asma. El médico le realizará al paciente una prueba conocida como espirometría, que determinará si los pulmones están funcionando bien.
Un ataque de asma puede incluir tos, opresión en el pecho, sibilancias y dificultad para respirar. El ataque se origina en las vías respiratorias, que son los conductos encargados de llevar el aire a los pulmones. Cuando el aire pasa por los pulmones, las vías respiratorias se encogen y se inflaman, lo que hace que las vías se hagan cada más estrechas. El cuerpo produce una mucosidad que obstruye aún más las vías respiratorias debido a que entra y sale menos aire de los pulmones.
Las factores que detonan el asma pueden variar en cada persona, por lo que es importante conocer qué desencadena un ataque de asma a nivel personal y conocer los síntomas a la hora de estar expuesto a algo que es imposible evitar. Algunos de los factores que más la desencadenan son:

Humo de tabaco: el humo del tabaco no es saludable para nadie, sin embargo es aún más perjudicial para quienes padecen de asma. La recomendación médica es que si se fuma y se padece de asma es mejor dejar de hacerlo. El humo, conocido como “de segunda mano”, es aquel que origina un fumador y que respira otra persona, el cual puede desencadenar un ataque de asma. Se recomienda no estar cerca de fumadores, si se padece de asma.

Ácaros del polvo: estos son animales diminutos presentes en toda casa. Para evitarlos se recomienda usar un protector para el colchón y las almohadas, estos servirán de barrera entre los ácaros y las personas que sufren de asma. Se recomienda evitar el uso de almohadas, cobijas y colchas rellenas de plumas.
Mascotas: pueden causar un ataque de asma, por eso, si se cree que este es un factor detonante del ataque, se recomienda no tener mascotas.
Moho: este también puede ser un detonante de un ataque, por lo que se recomienda arreglar las goteras que puedan generar la presencia de moho en el hogar.
Humo de la quema de madera: lo ideal es evitar estar presente en la quema de madera o de cualquier planta.
Otros desencadenantes pueden ser las infecciones asociadas a la gripa o resfriados. Las alergias también son un factor detonante, algunos alimentos y fragancias también pueden detonar un ataque de asma. Para controlar el asma y evitar un ataque es recomendable tomar los medicamentos dados por el especialista y mantenerse alejado de las cosas que puedan generar un ataque.
