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El país enfrenta un rápido envejecimiento de su población, uno de sus principales problemas por el éxodo migratorio que vive, sobre todo de jóvenes, que se van por la severa crisis económica del país, la peor de los últimos 30 años. - Foto: Getty Images

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Cuba dice que probará medicamento para frenar el alzhéimer

El país enfrenta un rápido envejecimiento de su población, uno de sus principales problemas por el éxodo migratorio que vive, sobre todo de jóvenes, que se van por la severa crisis económica del país, la peor de los últimos 30 años.

Cuba anunció este viernes un próximo ensayo clínico para probar un novedoso medicamento desarrollado por un laboratorio nacional para el tratamiento del alzhéimer, enfermedad que se cuenta entre las principales causas de muerte en la isla.

“En Cuba se iniciará en los próximos meses un ensayo clínico en todas las provincias del país para probar la eficacia y seguridad” de NeuroEpo en pacientes con enfermedad de Alzheimer en estadio leve-moderado, dijo en su sitio web el Ministerio de Salud Pública (Minsap).

El medicamento de aplicación nasal ha tenido “buenos resultados para tratar enfermedades neurodegenaritivas”, añadió.

Aclaró, no obstante, que “no existe un tratamiento eficaz o un método de prevención comprobado para la enfermedad de Alzheimer” y recomendó llevar un estilo de vida saludable.

“En Cuba, las demencias forman parte de las principales causas de muerte y es la que requiere mayor atención y cuidado en adultos mayores”, dijo el Minsap.

En la isla “existen, en estos momentos, 160.000 personas con demencias”, en una población de 11,2 millones de habitantes, indicó.

Está estimado que para 2030 esta enfermedad “tendrá una prevalencia de 6,4 % a 10,8 %” entre los mayores de 65 años.

Señaló que en 2015 “se estimaron cerca de 46,8 millones de personas con demencia en el mundo, y se multiplicará a 65 millones para 2030. En América Latina y el Caribe de 3,4 millones se incrementará a 4,1 millones para 2030″, añadió el Minsap.

Cuba enfrenta un rápido envejecimiento de su población, uno de sus principales problemas por el éxodo migratorio que vive, sobre todo de jóvenes, que se van por la severa crisis económica del país, la peor de los últimos 30 años.

Según el Anuario Estadístico de Cuba, donde la esperanza de vida es de 78,89 años, en 2020 el 21 % de la población de unos 11 millones de habitantes sobrepasó los 60 años.

El Minsap estima “importante” que los “cuidadores” de personas mayores enfermas sean capacitados por personal médico, que les enseñe “el mejor modo de cubrir las necesidades del paciente”.

El nuevo Código de las Familias, que será sometido a referendo el domingo, establece derechos legales para esos cuidadores, cada vez más necesarios en la sociedad actual.

El mal hábito que aumenta el riesgo de sufrir de alzhéimer

La enfermedad de Alzheimer causa problemas para concentrarse y pensar, en especial sobre conceptos abstractos, como los números, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Además, explicó que realizar múltiples tareas a la vez también resulta particularmente difícil, y controlar las finanzas, poner al día las cuentas y pagar las facturas en forma puntual son tareas que pueden plantear un desafío. Tanto, que a la larga una persona con enfermedad de Alzheimer no puede reconocer y manejar los números.

Adicional, los cambios cerebrales que se producen en la enfermedad de Alzheimer pueden afectar el estado de ánimo y el comportamiento, los cuales incluyen:

  • Depresión.
  • Apatía.
  • Aislamiento social.
  • Cambios de humor.
  • Desconfianza en los demás.
  • Irritabilidad y agresividad.
  • Cambios en los patrones de sueño.
  • Desorientación.
  • Pérdida de la inhibición.
  • Delirios, como creer que te robaron.

Sobre la misma línea, es importante señalar que el alzhéimer suele comenzar después de los 60 años, pero el portal Urgente24 reveló que el no dormir bien podría aumentar el riesgo de sufrir la enfermedad, pues la investigadora en Enfermedades Neurodegenerativas, Inés Moreno, le dijo al portal que “la falta de sueño afecta a la cognición, aumentando los problemas para aprender y recordar lo aprendido, según experimentos en animales”.

Adicional, señaló: “Mientras dormimos, existe el proceso de consolidación de memoria. Es decir, lo que aprendemos en el día, se queda en una región del cerebro y se va a acumulando en la memoria a largo plazo”.

Asimismo, agregó: “El cambio de información de un área del cerebro a la zona que nos va a permitir recordarla ocurre durante la noche. Es también en la noche cuando las ideas se reorganizan en el cerebro, y eso facilita la memorización de las cosas [...] Si no dormimos, no se da la limpieza, por lo que se acumulan en el cerebro sustancias que pueden llegar a ser tóxicas y los fallos del sueño podrían ser causa del alzhéimer por la falta de limpieza”.

Así las cosas, es importante señalar que la mayoría de los adultos necesitan de siete a ocho horas de sueño por noche para una buena salud y funcionamiento mental.

Por tal razón, para descansar de forma adecuada y así evitar en un futuro la enfermedad, la entidad sin ánimo de lucro recomienda:

1. Seguir un horario de sueño: dedicar no más de ocho horas a dormir, pues la cantidad de sueño recomendada para un adulto sano es de siete horas, como mínimo, y la mayoría de las personas no necesitan dormir más de ocho horas para descansar bien. Además, es importante acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana.

2. Prestar atención a lo que se come y bebe: no hay que ir a la cama con hambre ni demasiado lleno. En particular, es importante evitar las comidas pesadas o abundantes un par de horas antes de acostarse, ya que el malestar puede que mantenga a la persona despierta.

3. Crear un ambiente de descanso: hay que mantener la habitación fresca, oscura y silenciosa.

4. Limitar las siestas diurnas: las siestas largas durante el día pueden interferir con el sueño nocturno, pero si es imposible evitarlas hay que intentar que no duren más de 30 minutos y no tomar una siesta después de las 3:00 p. m.

5. Realizar actividad física como parte de la rutina diaria: la actividad física regular puede promover un sueño mejor. Sin embargo, hay que evitar hacer actividad demasiado cerca de la hora de acostarse.

De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica y por ello lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.

*Con información de la AFP.