Tendencias
El colágeno es el encargado de aportar propiedades como la firmeza, textura y flexibilidad de la piel y sus capas.
Mantener una piel saludable es necesario para prevenir arrugas prematuras u otras imperfecciones. - Foto: Getty Images

vida moderna

Cuidado de la piel: la forma correcta de protegerla después de los 60 años

La piel requiere cuidados diarios para mantenerse en perfectas condiciones.

Gran parte de la población busca proteger la piel para retardar la aparición de arrugas. A pesar de ello, la piel cambia a medida que el cuerpo envejece pues es el único órgano que está en contacto frecuente con el exterior.

Entre las principales funciones de la piel está proteger al organismo de factores externos como bacterias, sustancias químicas y la temperatura. Estos elementos en el ambiente, como la luz ultravioleta (UV) del sol, pueden hacer que la piel se vuelva menos elástica.

Además, posee cualidades insuperables en cuanto a impermeabilidad, autoreparación, autolubricación y eliminación de residuos, según explica la entidad española Sanitas.

Aunque las arrugas suelen ser un signo que se asocia al rostro, también pueden salir en otras zonas del cuerpo como las manos, el pecho y el cuello, pues, de acuerdo con Mayo Clinic, son más prominentes en la piel expuesta al sol.

Por lo anterior se han creado una variedad de productos que, bajo la supervisión de un especialista, pueden ayudar a aminorar la caída de la piel. Sin embargo, la llegada del envejecimiento es inminente, por lo que, aunque se reduce, no es posible eliminarla por completo.

También, existen algunos hábitos que es posible seguir para mantener una piel saludable a pesar de la edad. El portal especializado Salud180 listó algunos de ellos que se pueden seguir después de los 60 años:

1. Lavado frecuente: es uno de los procesos más habituales de belleza; esta práctica ayuda a eliminar las impurezas y células muertas que se acumulan en la zona a lo largo del día. Sin embargo, hay que realizarlo con los productos específicos para el cuidado de la piel.

2. Hidratación: algunos adultos mayores también pueden notar resequedad en la piel que, si bien se puede presentar en el rostro, es más común que afecte a los codos y el interior de las piernas y brazos. Para evitarla, es posible recurrir a las cremas especiales.

3. Atención médica: cuando llega esta edad, antes de recurrir a remedios caseros o el uso de nuevos productos se debe consultar a un especialista en dermatología con el fin de determinar que las imperfecciones que surgen sean producto de los años y no de otra patología.

4. Nutrición adecuada: esta responsable de hasta un 30 % de la generación de arrugas; por eso, se recomienda llevar una dieta sana y equilibrada que contenga alimentos de todos los grupos como proteínas, cereales, frutas, verduras, etc.

Teniendo en cuenta los consejos anteriores, el portal especializado Saber Vivir listó una serie de ingredientes que, gracias a sus compuestos, ayudan a regenerar el colágeno y mantener una piel firme:

  • Gelatina: el portal Mejor con Salud reveló que la gelatina sin sabor es ideal para aumentar la producción de colágeno, pues la gelatina es una proteína hecha de colágeno animal, generalmente de vacas y cerdos y, se usa comúnmente para hacer cápsulas, cosméticos, ungüentos y alimentos.
  • Pescado azul: incluir varios días a la semana sardinas o filetes de salmón. Además de tener beneficios para los huesos, también tiene efectos positivos en la piel y en la salud cardiovascular. Su alto contenido en ácidos grasos omega 3 previene la oxidación celular y actúa como un potente antiinflamatorio.
  • Frutos secos: son otra recomendación habitual para obtener colágeno a partir de la alimentación. Adicionalmente, son ricos en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9, sustancias que estimulan la producción de esta proteína.
  • Carne: es una gran fuente de colágeno de origen animal. Este alimento hace que el organismo disponga de los aminoácidos suficientes para el cuidado de los cartílagos y las articulaciones. Los expertos aconsejan el consumo de la carne magra como el pollo, el pavo o el conejo.