La gastritis se presenta cuando el revestimiento del estómago se inflama. Este padecimiento puede durar un tiempo corto o perdurar durante meses o años. En este último caso se conoce como gastritis crónica.
El instituto de investigaciones Mayo Clinic indica que la inflamación de la gastritis generalmente se produce por la misma infección bacteriana que provoca la mayoría de las úlceras estomacales o por el uso habitual de algunos analgésicos. Beber demasiado alcohol también puede contribuir a que se presente este malestar.

Cuando la gastritis se vuelve crónica, es posible que produzca úlceras y un mayor riesgo de sufrir cáncer de estómago. Sin embargo, para la mayoría de las personas, esta es una afección que no es grave y mejora rápidamente con tratamiento.
Algunas de las señales más comunes cuando una persona tiene gastritis se reflejan en dolor o molestia en la parte superior del abdomen, náuseas o vómito, sensación de llenura demasiado pronto durante una comida y también después de comer, inapetencia y adelgazamiento, según información del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, de Estados Unidos.

La biblioteca médica Medline Plus indica que las causas más comunes de este padecimiento son el consumo de ciertos medicamentos, como aspirina, ibuprofeno o naproxeno y otros fármacos similares; la ingesta excesiva de alcohol; infección del estómago con una bacteria llamada Helicobacter pylori; consumo de cocaína; estrés extremo o alguna infección viral.
La alimentación y los hábitos de vida saludables son clave para evitar que este malestar aparezca o que se desarrolle de manera crónica. De igual forma, como un complemento se puede recurrir al consumo de un jugo elaborado con zanahoria, apio y espinaca, según información del portal Mejor con Salud.

Esta bebida es aconsejable tomarla en ayunas o a media mañana. La vitamina A contenida en la zanahoria ayuda a prevenir malestares en el estómago, gracias a que evita la descomposición de la mucosa gástrica. Por su parte, el apio tiene un alto contenido de fibra que favorece la digestión y minerales de efecto antiácido, que ayudan a quitar la sensación de ardor. Este vegetal, además, es rico en vitaminas y antioxidantes.
En cuanto a las espinacas, son buenas para aliviar la acidez y el ardor de estómago. Su aporte en vitaminas A, C, K y ácido fólico es favorable para curar las gastritis y las úlceras gástricas.
Mejor con Salud indica que para preparar esta bebida se requiere de seis zanahorias, tres tallos de apio y tres hojas de espinaca. Se desinfectan las verduras con suficiente agua, se pican y se mezclan todos los ingredientes en la licuadora con un poco de agua. Si se desea, se puede endulzar con miel y ya estará listo para consumir.

Otras opciones
Otra de las opciones es la papaya. Es una fruta con un importante contenido de enzimas como la papaína, cuyo consumo se asocia a beneficios digestivos. Por eso, con frecuencia suele emplearse contra la acidez, el dolor estomacal y la pesadez causada por la gastritis.
También se puede preparar jugo de plátano y pera. Esta bebida destaca por su alto contenido de fibra dietética. Mejor con Salud cita una revisión científica publicada en Critical Reviews in Food Science and Nutrition, en la cual se concluye que la fibra participa en la digestión y ayuda a regular la microflora intestinal. Por lo tanto, su consumo contribuye a mejorar los síntomas de pacientes con gastritis.

Para preparar el jugo se requiere de dos plátanos, dos peras y un vaso de agua. Se pelan y cortan las frutas en trozos pequeños y se agregan a la licuadora junto con el agua y se mezcla hasta obtener un contenido homogéneo. Lo recomendable es consumirlo de manera inmediata.
