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La ensalada es una opción saludable para comer en la noche.

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¿Es bueno o malo comer ensalada en las noches?

Una alimentación saludable es fundamental para evitar complicaciones en la salud.

La alimentación diaria puede ser una tarea difícil de hacer para muchas personas, pues hay quienes no saben qué tipo de platos preparar. Para recibir una asesoría integral, lo ideal es consultar a un nutricionista para construir un plan de comidas, teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada organismo.

Algunas personas creen que comer ensalada en las noches puede ser un grave error. Respecto a esto, La Vanguardia aclara que “ni mucho menos tomar ensalada para cenar es perjudicial, todo lo contrario, en nuestra dieta únicamente consumimos alrededor de la mitad de verdura recomendada, y esta siempre debe estar presente al menos en las comidas principales (comida y cena)”.

También existe la creencia popular de que comer ensalada en la noche contribuye a la retención de líquidos en el organismo. Al contrario, este tipo de alimento ayuda a combatir el tratamiento de esta afección. “Las verduras son una muy buena herramienta para dietas de control de peso, y por el otro, porque su aporte en potasio nos ayuda a manejar la correcta eliminación de líquidos”, explica el nutricionista Aitor Sánchez en La Vanguardia.

Una dieta saludable

Una alimentación saludable se caracteriza por brindar los “los nutrientes que el cuerpo necesita para mantener el buen funcionamiento del organismo, conservar o restablecer la salud, minimizar el riesgo de enfermedades, garantizar la reproducción, gestación, lactancia, desarrollo y crecimiento adecuado”, explica el Ministerio de Salud de Colombia.

Es fundamental tener una dieta saludable, porque además de aportar nutrientes para el bienestar integral del cuerpo humano, contribuye a la prevención y a combatir algunas enfermedades no transmisibles como la diabetes y la malnutrición. “Las dietas ricas en frutas y verduras pueden reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer y otras enfermedades crónicas. Las frutas y verduras también proveen vitaminas y minerales esenciales, fibra y otras sustancias que son importantes para la buena salud”, explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

La Organización Mundial de la Salud resalta que no existe una fórmula general para la alimentación de todas las personas sino que “la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios”.

Según explican los expertos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, se debe seguir un plan de alimentación saludable para evitar la obesidad y el sobrepeso, una de las condiciones de salud que puede poner en riesgo la vida de las personas. Por eso, señalan las características que tiene una dieta balanceada:

  • Una variedad de verduras, frutas y granos integrales, como arroz integral, avena y pan integral.
  • Productos lácteos sin grasa o con bajo contenido de grasa, como leche, yogur y queso, y productos similares, como las bebidas de soya.
  • Una variedad de alimentos con proteínas, incluso mariscos, carnes y aves con poca grasa, huevos, legumbres (fríjoles y guisantes), nueces, semillas y productos de soya.
  • Aceites, como los aceites de oliva y canola, y los encontrados en las nueces, aceitunas y aguacates.

Asimismo, incluye:

  • Consumir menos alimentos y bebidas que contienen refinados, azúcares añadidos y sal (sodio)
  • Regular el tamaño de las porciones.
  • Limitar el consumo de alimentos con grasas saturadas y grasas trans (postres y comidas fritas).

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, un plan de alimentación que aporta los nutrientes esenciales para el bienestar del organismo se destaca porque:

  • Tiene en cuenta las necesidades calóricas diarias de cada individuo.
  • Incluye poca cantidad de grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sal y azúcares agregados.
  • Incluye una gran diversidad de alimentos.
  • Destaca el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos sin o bajos en grasa.