psicología

Estos son los secretos de las personas que son felices

De acuerdo con el pensador Diógenes, la persona con menos necesidades es la más libre y feliz.


Aunque la felicidad no tenga una definición específica, ya que su concepto es determinado por cada persona, desde el punto de vista cognitivo, la felicidad puede describirse como una serie de pensamientos sobre las emociones que producen bienestar interior, profundo y duradero.

Sin embargo, en muchas personas encontrar la felicidad se vuelve difícil, por lo que la revista Cuerpo y Mente da a conocer algunos secretos de las personas que son felices, según varios filósofos.

  • Vivir de forma sencilla: Las personas felices no tienden a caer en el agujero negro de las obligaciones y cargas financieras, el estrés y las agendas apretadas, pues optan por el minimalismo. Son personas que tienen pocas cosas, pero las cuidan muy bien y también hacen pocas cosas, pero bien hechas. De acuerdo con el pensador Diógenes, la persona con menos necesidades es la más libre y feliz.
  • Cuidar las relaciones personales: Por lo general, las personas más felices se rodean de amigos optimistas y saludables, que se cuidan entre sí. Estar acompañado hace sentir que el individuo no está solo, que dispone de lazos saludables para salir adelante. A su vez, ser generoso, positivo y dejar a un lado el ego son factores que caracterizan a este tipo de personas.
  • Tienen un propósito vital: Muchas personas experimentan la llamada crisis existencial en la adolescencia, un momento en donde hay sentimiento de vacío y en donde nada parece tener sentido. Sin embargo, a medida que pasan los años, las personas van encontrando su lugar en este plano terrenal, buscando cada día un propósito de vida. De este modo, las personas felices ponen su pasión en el centro de su vida y, aunque pasen por muchas dificultades, siempre tienen un por qué vivir.
  • Mantienen el equilibrio entre el trabajo y la vida: Con frecuencia, las personas totalmente absorbidas por su trabajo están sometidas a un estrés permanente, además de tener malos hábitos de sueño. Estas personas viven con la ilusión de no tener tiempo, porque van saltando de una urgencia a la siguiente, sin atender lo que realmente es importante para ellos. Es por ello que las personas felices tienden a regular sus tiempos de trabajo para dar espacio a su familia, aficiones y cuidados personales.
  • No se quejan, agradecen: Existen dos actitudes opuestas ante lo que le sucede a una persona, una es que todo lo ven negativo y lamentan su suerte; en cambio, la otra fija una acción de gratitud. Las personas agradecidas toman consciencia de la parte agradable de la realidad.
Autoestima / feliz / felicidad / sonrisa
De acuerdo con el pensador Diógenes, la persona con menos necesidades es la más libre y feliz. - Foto: Getty Images
  • Hay mayor ocupación y no se preocupan: Según el psicólogo Antoni Bolinches, “la única manera de gestionar las preocupaciones es con ocupaciones. Estar ocupados nos permite somatizar menos, bajar el nivel tensional, tener menos hipocondría”. De este modo, las personas proactivas no pierden el tiempo en proyectarse al futuro, sino que viven en su presente.
  • No prolongan los duelos: Este tipo de personas no pierde el tiempo lamentándose por las heridas. El fin de una amistad, de un amor o de un proyecto, un fracaso profesional o personal, suelen ser situaciones que superan rápidamente para reinvertir su energía en algo nuevo.
  • Hace actividades al aire libre: Las personas con mayor vitalidad se levantan con el sol, comen a horas regulares y no se roban horas de sueño.
  • Practican ejercicio con regularidad: El estado de ánimo está relacionado con los niveles de energía del cuerpo, es por ello que el exceso de ejercicio y su ausencia son enemigos de la felicidad. De esta manera, las personas felices saben encontrar el punto medio y llevan la actividad física a hábitos tan cotidianos como pasear o empezar el día con una suave rutina de ejercicios.
  • Ofrecen su ayuda al mundo: Estas personas tienen una relación directa con la autoestima y la percepción de ser útil a los demás, por lo que tienen proyectos para mejorar la sociedad y aportan su ayuda a pequeña escala.