El cuidado del hígado es fundamental para conservar la salud.
El cuidado del hígado es fundamental para conservar la salud. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Hígado graso: ¿se puede tener la enfermedad y no saberlo?

Esta enfermedad se caracteriza por ser silenciosa.

El hígado graso es una enfermedad en la que hay acumulación de grasa en el hígado. Puede ser de tipo no alcohólico o graso por alcohol.

Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explica que se puede tener la enfermedad de hígado graso y no saberlo, ya que la afección puede no causar síntomas perceptibles.

En los casos que sí los provoca, pueden incluir los siguientes:

  • Color amarillento en la piel y los ojos (ictericia).
  • Hinchazón y dolor abdominal.
  • Hinchazón en las piernas y en los tobillos.
  • Picazón en la piel.
  • Orina de color oscuro.
  • Color pálido de las heces.
  • Fatiga crónica.
  • Náuseas o vómitos.
  • Pérdida del apetito.
  • Tendencia a que aparezcan moretones con facilidad.

Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, explica que los médicos aún no conocen la causa del hígado graso. Sin embargo, conocen los factores de riesgo para padecerla:

  • “Tienen diabetes tipo 2 y prediabetes.
  • Tiene obesidad.
  • Son de mediana edad o mayores (aunque los niños también pueden sufrirla).
  • Son hispanos, seguidos por blancos no hispanos. Es menos común en afroamericanos.
  • Tienen altos niveles de lípidos (grasas) en la sangre, como colesterol y triglicéridos
  • Tienen presión arterial alta.
  • Toman ciertos medicamentos, como los corticoides y algunas medicinas contra el cáncer.
  • Tienen ciertos trastornos metabólicos, incluyendo síndrome metabólico.
  • Pierden peso muy rápido.
  • Tienen ciertas infecciones como la hepatitis C.
  • Han estado expuestos a algunas toxinas”.

Enfermedad del hígado graso no alcohólica

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) señalan que este tipo de enfermedad hepática se caracteriza por ser silenciosa.

“La enfermedad del hígado graso no alcohólica (EHGNA), que incluye el hígado graso no relacionado con el alcohol (HGNA) y la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), es una enfermedad silenciosa con pocos o ningún síntoma. Es posible que el paciente no tenga síntomas, incluso si desarrolla cirrosis causada por la esteatohepatitis no alcohólica”.

De esta afección existen dos tipos: hígado graso simple y esteatosis hepática no alcohólica. El primero se caracteriza por presencia de grasa en el hígado pero poca o ningún daño en las células del órgano. Y el segundo, por, además de tener grasa, causar inflamación y daños en las células del hígado. La esteatosis puede causar graves afectaciones y desarrollar cirrosis o cáncer de hígado.

Enfermedad de hígado graso por alcohol

Esta afección ocurre por el consumo elevado de alcohol. Esta enfermedad se desarrolla porque al momento de descomponer el alcohol del cuerpo, se generan sustancias dañinas que pueden afectar negativamente las células del hígado y debilitar las defensas del organismo.

Los expertos insisten en moderar el consumo de alcohol, pues cuanto mayor sea la ingesta, mayor es el daño en el hígado.

Cáncer de hígado

El cáncer de hígado puede ser un cáncer silencioso. El más común es el carcinoma hepatocelular y existen otros como el colangiocarcinoma intrahepático y hepatoblastoma, aunque estos últimos son los menos comunes.

“Para las personas con un riesgo más alto de cáncer de hígado debido a que padecen cirrosis (por cualquier causa), hemocromatosis hereditaria o infecciones crónicas por hepatitis B (incluso sin cirrosis), algunos expertos recomiendan pruebas de detección para el cáncer de hígado cada seis meses con pruebas sanguíneas para detectar alfafetoproteína (AFP) y ecografías. En algunos estudios, las pruebas de detección estuvieron vinculadas a una mejor supervivencia de cáncer de hígado”, explican la Sociedad Americana de Cáncer.

Según indica Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, la mayoría de los pacientes que tienen cáncer de hígado no presentan signos ni síntomas de la enfermedad en las primeras etapas. Cuando se manifiestan pueden incluir los siguientes:

  • Pérdida de peso involuntario.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor en la parte alta del abdomen.
  • Náuseas y vómitos.
  • Debilidad y fatiga general.
  • Hinchazón abdominal.
  • Decoloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos (ictericia).
  • Heces blancas o blanquecina.