Aunque el jengibre suele ser utilizado como un remedio casero para combatir los resfriados y, en especial, la disfonía producto de ellos, lo cierto es que tiene más bondades de las que se puede imaginar. Por ejemplo, sirve para disminuir los gases intestinales y aliviar la digestión.

Tua Saúde, un portal informativo que trata temas de salud, nutrición y bienestar, dio a conocer los beneficios de este tallo, cuyo nombre científico es Zingiber officinale.
La razón por la que el jengibre es especialmente recomendado para menguar los gases intestinales y aliviar la digestión es la presencia de compuestos como chogaol, gingerol y zingerona, a los que se les atribuyen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, por ejemplo.

También hay quienes aconsejan realizar preparaciones caseras con el jengibre para aliviar las molestias relacionadas con la mala digestión, como las náuseas y el vómito.
El portal Mejor con Salud, por ejemplo, informa sus bondades antieméticas “gracias a un efecto que produce dentro del tracto gastrointestinal, donde aumenta el tono y la motilidad gástrica y, a su vez, favorece el vaciamiento gástrico debido a acciones anticolinérgicas y antiserotoninérgicas”.
Para preparar el té de jengibre se necesita
- 1 pedazo de raíz de jengibre fresco.
- 1 cucharada de miel.
- 1 vaso de agua.
Preparación
- Pelar el jengibre y cortarlo en pequeñas partes.
- Calentar el agua hasta que esta hierva, cuando esté en su punto de ebullición, agregar los trozos de jengibre.
- Dejar cocinar a fuego lento por 10 minutos. Cuando el tiempo haya transcurrido, retirar del fuego.
- Dejar reposar la infusión entre 10 y 15 minutos y luego servir.
- Añadir miel en caso de querer endulzar la bebida.

Otra opción para consumir el jengibre en infusión. Para ello, debe poner a calentar una taza de agua hasta que alcance su punto de ebullición. Una vez que esté hirviendo se le añaden dos rodajas de jengibre rallado y una cucharadita de flores de manzanilla. Lo siguiente es esperar a que ambas plantas infusionen, por lo menos durante cinco minutos, y colar la bebida antes de servirla. También se puede morder un pedazo de jengibre crudo.
Cardo mariano, para el hígado y eliminar los gases intestinales
Otra opción para quienes buscan regenerar el hígado, quizá recargado por el consumo del licor, o eliminar los gases intestinales (consecuencia de la mala digestión) es el cardo mariano, cada vez más consumido.

El cardo mariano es una planta cuyas semillas, pero también frutos, han sido utilizados durante años para trastornos del hígado, y, aunque es originario de Europa, sus plantas también se pueden hallar en América del Sur. La razón por la que es recomendado para algunas enfermedades es la cantidad de antioxidantes que tiene, hallados en sus semillas.
Según el Instituto Nacional de Cáncer en los Estados Unidos, que recopila cómo el cardio mariano incluso ha sido utilizado en estudios para tratar esta enfermedad, “la planta produce silimarina, que se encuentra en las semillas: una mezcla que contiene compuestos como silibina, isosilibina, silicristina e isosilicristina, silidianina y taxifolina”, todos antioxidantes.

La silimarina, además, ha sido utilizada en tratamientos de hepatitis, cirrosis y trastornos de los conductos biliares, por su capacidad de reducir la absorción de toxinas en el hígado y fortalecer las células de este órgano. Es más, ha sido probada para darle manejo a la intoxicación por Amanita phalloides, una toxina producida por un hongo que causa la muerte, según la institución norteamericana.
Aunque el cardo mariano se puede probar mediante una infusión, en el mercado hay cápsulas y comprimidos específicamente con la silimarina, el componente curativo extraído de las semillas de la planta. La recomendación, por supuesto, es no abusar de las dosis.
