vida moderna

¿Por qué es malo comer dulce en la mañana?

El azúcar puede hacer casi tanto daño al hígado como el alcohol.


Abusar de las comidas o bebidas azucaradas hace que los niveles de azúcar en la sangre aumenten, generando así diversas afecciones al organismo, que con el paso del tiempo deterioran la salud. También, originan cambios en hormonas (epinefrina y norepinefrina) que afectan a los vasos sanguíneos del cerebro, lo que puede desencadenar dolores de cabeza.

Aunque el cuerpo necesita glucosa, a veces, de forma inconsciente se consumen cantidades exageradas de azúcar al ingerir alimentos como enlatado, refrescos, paquetes y comida procesada, entre otros. Alimentos que poco a poco se van convirtiendo parte de la “dieta”, pero que al mismo tiempo tienen consecuencias devastadoras, entre ellas:

Aumento de peso: Superar el nivel de azúcar que el cuerpo puede proceso, hace que el organismo la convierta en ácido graso y la almacena para usarla en el futuro en las células grasas adiposas, como las caderas, los muslos, los brazos y el estómago, detalla el portal Business Insider.

Caries dental: Aunque el azúcar directamente no causa caries, sí lo hace el producto de desecho (ácido) causado por la interacción del azúcar con la superficie de los dientes.

Problemas en la piel: Estudios científicos han comprobado que existe una conexión entre el consumo de lácteos y alimentos con altos índices glucémicos (también conocidos como alimentos dulces) con problemas en la piel.

Riesgo de prediabetes: Cuando se consumen alimentos con alto contenido de azúcar o componentes básicos de carbohidratos, el cuerpo también libera gran cantidad de insulina, porque le ayuda a convertir la glucosa en energía, y se puede desarrollar hipoglucemia o resistencia a la insulina, lo que hace que se acumule en el torrente sanguíneo y el hígado.

Enfermedades cardíacas: El consumo excesivo de dulce desencadena enfermedades como el sobrepeso que, a su vez, conllevan a aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular de manera exponencial.

Enfermedades del hígado: El azúcar puede hacer casi tanto daño al hígado como el alcohol, indica el mencionado portal. La mala absorción crónica del azúcar puede causar enfermedades del hígado graso no alcohólico y esteatohepatitis no alcohólica (NASH), que es básicamente el abuso y la cicatrización del hígado, ya que continuamente trata de curarse.

Problemas de memoria o demencia senil: Un estudio realizado en la Universidad del Estado de Oregon confirmó que las dietas ricas en azúcar pueden afectar directamente la capacidad del cerebro para retener recuerdos a corto y largo plazo.

¿Cómo desintoxicar el cuerpo del exceso de azúcar?

Con el fin de ayudar al organismo a evitar problemas de salud por cuenta del exceso en la ingesta de azúcar, existen algunos consejos y pasos a seguir. Una publicación del diario La Vanguardia, de España, indica que una primera opción es cortar completamente durante tres días el consumo de esta sustancia.

El artículo del medio español cita a Brooke Alpert, experta en nutrición y fundadora de B Nutritious, quien en su libro The Sugar Detox, asegura que pedir a adictos al azúcar que reduzcan lentamente la cantidad que consumen es como pedir a un alcohólico que beba menos: mantendrá la inclinación por lo dulce y no permitirá romper viejos hábitos y establecer otros más saludables”. Por ello, la idea es que durante esos días iniciales se eliminen también los azúcares naturales, como los de la fruta y los lácteos.

Otra forma de desintoxicarse del azúcar es eliminando todas las tentaciones. Mejor con Salud asegura que la idea es evitar tener dulce cerca, sea en la casa o en cualquier otro sitio en el que la persona se encuentre. Esta es una forma clave para evitar el deseo de consumir este tipo de alimentos.

También se puede reemplazar el azúcar por algunos productos saludables como, por ejemplo, las nueces y otros frutos secos. Estos productos generan sensación de saciedad, lo que evita que la persona quiera comer en medio de las comidas principales. “Las frutas como la sandía, los plátanos y las fresas, pueden ser de gran utilidad para reemplazar el deseo de comer dulces”, precisa la citada fuente.