Agua de coco
El agua de coco cuenta con propiedades antioxidantes, antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias. - Foto: Getty Images

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¿Qué enfermedades se curan con el agua de coco?

Beber agua de coco antes de las comidas servirá como tónico digestivo.

Para los que no saben, el agua de coco es el líquido transparente que se encuentra dentro de los cocos verdes. Si bien, a medida que el coco madura, esa agua se sustituye por ‘carne’ de coco. El agua de coco es diferente a la leche de coco. Esta se produce a partir de una emulsión de la carne rallada de un coco maduro.

Según Natural Medicines Comprehensive Database (Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales), el agua de coco es rica en hidratos de carbono y electrolitos como el potasio, el sodio y el magnesio. Debido a esta composición de electrolitos, hay mucho interés en utilizar el agua de coco para tratar la deshidratación y prevenirla.

El agua de coco es 95 % agua, pero también contiene importantes nutrientes como minerales, vitaminas, azúcares, aminoácidos y fitohormonas. Además, cuenta con propiedades antioxidantes, antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias que pueden ayudar a prevenir y aliviar diferentes tipos de enfermedades, según el portal Mejor con Salud.

Agua de coco
Una taza de agua de coco contiene más potasio que un plátano. El potasio regula el ritmo cardíaco y mejora la función de los músculos. - Foto: Getty Images

Cabe resaltar que a pesar de ser saludable, la ingesta de agua de coco debe ser máximo de tres vasos al día, ya que el exceso puede causar alteraciones en los latidos cardíacos. En caso de diabéticos, el consumo debe ser de máximo 1 vaso al día, según el portal especializado en salud, Tua Saúde.

Beneficios del agua de coco para la salud

Ayuda a la hidratación

  • Esta bebida cuenta con cinco minerales importantes para cualquier tipo de persona: el calcio, potasio, magnesio, fósforo y sodio, que regularán internamente y mejoran las condiciones de la piel.
  • Si se quieren aumentar todos sus beneficios, solo se debe agregar una pizca de sal del Himalaya.

Aporta energía

  • Una taza de agua de coco contiene más potasio que un plátano. El potasio regula el ritmo cardíaco y mejora la función de los músculos.
  • Además, mejora el rendimiento de los electrolitos del sistema nervioso y el rendimiento cognitivo. Por esta razón, el cerebro estará lleno de energía, tendrá mejor resistencia y una recuperación física integral.

Fortalece el sistema inmunológico

  • Gracias a su alto contenido de ácido láurico y sus propiedades antivirales, antifúngicas y antibacterianas, el agua de coco ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, según un estudio realizado por la Texas A&M University (Estados Unidos).
  • Además, de acuerdo a una investigación de la Universidad de California (Estados Unidos), el ácido láurico es reconocido por tener un efecto positivo en el tratamiento de la candida albicans y otras infecciones fúngicas.

Favorece la digestión

  • Beber agua de coco antes de las comidas servirá como tónico digestivo, esto evitará dolencias abdominales, estreñimiento o formación de parásitos e infecciones.
  • Además, mejorará la absorción de los alimentos y su digestión. Sin embargo, no está demostrado que tenga propiedades adelgazantes, pero favorece un proceso digestivo adecuado y estimula el metabolismo.

Funciones internas en buen estado

Para mantenerse joven

  • Antioxidantes, vitaminas, enzimas y aminoácidos hacen del agua de coco un antídoto contra el envejecimiento. Además, puede prevenir el cáncer y otras enfermedades graves.
  • También se podrá incluir en el día a día en productos y tratamientos de belleza, y en el menú habitual para darle un toque fresco tanto a ensaladas como postres o base para comidas cocinadas en coco.

Evita problemas de circulación

  • El agua de coco ayuda a mantener equilibrados los niveles de colesterol y evita que se formen coágulos de sangre.
  • Además, uno de los beneficios principales es que favorece a los diabéticos previniendo complicaciones derivadas de la mala circulación de la sangre, como el entumecimiento de los pies y la pérdida de visión.