Un reflejo es una reacción muscular que sucede automáticamente en respuesta a la estimulación. Según Medline Plus, web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, la presencia e intensidad de un reflejo es una señal importante del funcionamiento y desarrollo del sistema nervioso.
Un ejemplo de reflejo es el pinchar un dedo con algo y retirarlo inmediatamente. Por ello, son considerados importantes para proteger el cuerpo de estímulos dañinos.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia afirma que existen distintos tipos de reflejos, algunos de estos son:
- Reflejos condicionados: son los adquiridos como resultado de una experiencia previa. Por ejemplo, el preparar el pie cuando el semáforo cambia a amarillo para que el carro pare en cuanto este pase a rojo.
- Reflejos innatos: son los más comunes en los seres humanos, pues no requieren ningún tipo de aprendizaje previo. Por ejemplo, el retirar la mano del fuego cuando se siente que la piel se quema, es uno de los reflejos de este tipo.
- Reflejos de postura: son las actitudes y movimientos reflejos desencadenadas por la modificación de la postura corporal en el espacio.

Los reflejos pueden mejorarse si se ejercitan constantemente. Según Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, el estado óptimo de los reflejos ayuda a optimizar el rendimiento deportivo y la capacidad cognitiva.
Por lo anterior, el medio británico BBC enumeró algunas formas sencillas que contribuyen a cumplir este objetivo.
1. Hacer ejercicio: además de mejorar la velocidad de reacción, contribuye a la resistencia, a la capacidad pulmonar y a la salud cardiovascular.
2. Meditar: el concentrarse en la respiración y relajar la mente ayudará a percibir mejor lo que sucede en el entorno. Además, reducirá el estrés y se alejarán los malos pensamientos.
3. Comer huevos y espinacas: investigadores de las universidades de Leiden y Ámsterdam en Holanda aseguraron que la tirosina que compone estos alimentos mejora la transmisión que existe entre el cerebro y los músculos. Además, son activadores de dopamina, por lo que mejoran el estado de ánimo.

4. Dormir bien: un descanso adecuado aumentará el rendimiento mental y por lo tanto, la velocidad de los reflejos. La recomendación de los expertos es que un adulto duerma un aproximado de siete a nueve horas diarias.
5. Jugar con una pelota: basta con rebotar la pelota en una pared e intentar agarrarla cada vez que rebote. Este ejercicio mejorará la capacidad cognitiva pues el cerebro deberá estar atento a los tiempos de rebote.
6. Mejorar la visión periférica: esta visión es la que permite que una persona tenga una visión de 180 grados. Es decir, que a pesar que se esté mirado al frente, es posible detectar lo que sucede alrededor. Lo mejor, es tomarse un momento durante del día para prestar atención a lo que se pude ver a través de esta para mejorar su capacidad y estar preparado a los obstáculos que se avecinen.

7. Jugar videojuegos: lo importante de esta practicar es no abusar de ella. En tiempos adecuados, puede mejorar la reacción a estímulos externos y a ser más sensibles a lo que sucede alrededor de sí mismo.
Cabe resaltar que solo un especialista de la salud puede determinar si una persona está teniendo problemas con sus reflejos o su capacidad cognitiva. Además, los consejos anteriores deben ir acompañados de una alimentación saludable rica en vitaminas y minerales.
