¿Cómo conservar una piel lozana y luminosa con el paso de tiempo? Ese es un interrogante al cual tanto mujeres como algunos hombres buscan respuesta y es que, como se ha mencionado en otras ocasiones, aunque los signos de la edad no se evitan sí pueden ‘retrasarse’. Buena parte de ello depende de los hábitos y cuidados individuales.
Estos no están relacionados solo cuando se empieza a notar que la edad deja sus huellas pues, de hecho, entre más temprano empiece la protección del cuerpo mayor es la probabilidad que los resultados se reflejen a posteriori. Uno de los consejos más frecuentes es disminuir la exposición excesiva al sol y utilizar productos para contrarrestar su impacto.
Cabe aclarar que la forma más ‘sencilla’ de entregarle al cuerpo la vitamina D es recibirla directamente del sol; sin embargo, hay que tomar las precauciones necesarias y no abusar de este. De lo contrario, la piel puede evidenciar otros efectos como un envejecimiento prematuro y, en algunos casos, aumentar el riesgo de cáncer.

El Instituto Nacional del Cáncer recomienda que, sin importar la edad no sea tan alta la cantidad de exposición, particularmente entre las 10 a. m. y las 4 p. m. “Aunque el cáncer de piel es más frecuente en las personas con piel más clara, este se presenta en personas con cualquier tono, incluso si tienen la piel oscura”, recalca.

Mascarilla para una piel de porcelana
Así como la alimentación y agua ingerida pueden tener efectos positivos a nivel externo, algunos tratamientos naturales también se hacen notar. La salud cutánea no solamente es perceptible por cuán luminosa es sino qué tan alta o baja es la presencia de arrugas (la señal más clara del paso del tiempo).
El portal Panorama Web refiere a una mascarilla que promete eliminar las arrugas “profundas” y aportar colágeno con ingredientes caseros. Para prepararla solamente se requiere una papa mediana y una taza de leche de coco.

Según informa ese sitio web, el primer alimento (tradicional en familias como la colombiana) tiene ‘bondades’ antioxidantes que contrarrestan los radicales libres (estos se relacionan con varias enfermedades). También se le atribuye la generación de colágeno y un efecto rejuvenecedor que tensa las líneas de expresión y disminuye la flacidez.
Por su parte, la leche de coco es considerada como un ‘superalimento’ que no tiene lactosa y le entrega varios beneficios al cuerpo. El diario español Las Provincias la destaca por su contenido en múltiples vitaminas como la B1, B3, B5, C y E, así como sus minerales.
Ese medio detalla que sus ventajas sobre la piel están medidas en términos de hidratación, prevención ante las manchas y arrugas que llegan con la edad, además de eliminar el sebo y el exceso de suciedad (buena parte de este contraído del ambiente).

¿Cómo se prepara esta mascarilla?
Para hacer este tratamiento natural, Panorama Web explica que la papa debe estar bien lavada, pelada y rallada antes de ponerla al fuego con la leche de coco. El tiempo se regula cuando ese ingrediente esté blando y haya quedado compacto con el segundo.

El siguiente paso es esperar a que haya enfriado a temperatura ambiente y proceder a colar para obtener la mezcla más homogénea posible. En seguida, estará lista para aplicar tanto en el rostro como cuello y es importante tener cuidado con no tocar el área más próxima a los ojos.
La mascarilla debe dejarse actuar entre 15 y 20 minutos y se enjuaga con suficiente agua tibia. El procedimiento es aconsejable repetirlo mínimo unas dos veces a la semana.
