Si hubiera que definir la música alternativa, que como idea existe desde que hay producción musical, pero se popularizó como un paraguas de bandas noventeras que compartían un espíritu de exploración y época, no estaría mal encapsularlo espiritualmente hablando de Fobia.
La agrupación de México forjó desde 1987 un sonido particular, irreverente, con un sentido narrativo y estético con la virtud del collage sonoro y el agite de expectativas, liderada por las composiciones del guitarrista Paco Huidobro, pero alimentada por la reconocible voz de Leonardo de Lozanne, el bajo de Javier ‘Cha!’ Ramírez y los teclados de Iñaki Vázquez. Formó parte del primer Rock al Parque y ahora regresa.
ARCADIA: ¿Cómo va todo Cha!? ¡Qué honor!
Javier “Cha!” Ramírez: Hola desde México. El honor es mío, muchas gracias.
ARCADIA: Fobia ha marcado a mucha gente en Colombia y en Latinoamérica, y quería empezar preguntándole un poco por ese sentimiento de regresar a Fobia, de volver a tocar juntos. Cuéntenos de lo que está viviendo junto a la agrupación en estos momentos...
Cha!: Lo bonito de hacer entrevistas es que es como una especie de terapia gratis (ríe). Empiezas a platicar muchas cosas y te caen ideas en donde tienen que ir. Y nos damos cuenta de que llevamos, cayendo y levantando, casi 40 años juntos; es toda una vida. Empezamos muy jóvenes, nos ha tocado ver el cambio de nuestro país, el cambio de la música, la llegada de nuevas tecnologías que han cambiado la música como la conocíamos. El hecho de que nosotros sigamos juntos, al menos los cuatro miembros fundadores, haciendo cosas desde que teníamos 16 o 17 años hasta ahora, es muy emocionante.
Y sobre lo que decías, de que Fobia ha marcado a muchas personas en Colombia, creo que el sentimiento es mutuo. Cada vez que salimos a tocar aprendemos mucho de los lugares a donde vamos, de la gente, de la comida y de la música. Creo que en esta etapa del grupo estamos en un agradecimiento muy grande por poder seguir tocando, porque tenemos la capacidad en nuestras manos, en el corazón y en el cerebro, y porque la gente todavía nos hace el favor de irnos a ver. Estamos muy agradecidos de poder vivir esto.
ARCADIA: Cha!, le pregunto: 2026 es claramente una etapa que tiene muchas gratificaciones, pero también es una etapa muy caótica a nivel global, político y social. ¿Los inspira eso a hacer música juntos o están más enfocados en los shows en vivo?
Cha!: Ahorita estamos muy enfocados en los shows en vivo. Como vamos y venimos, cada vez que nos volvemos a juntar tenemos muchas ganas de tocar lo que ya conocemos y que sabemos que nos gusta, porque sabemos desde hace mucho que a la gente le gusta. Ahorita estamos tocando con un nuevo baterista, Elohim Corona. Él era baterista de Moderatto, y él, Iñaki, una amiga (Sofi Mayen) y yo tenemos otro proyecto que se llama Gran Sur. Entonces es un músico con el que tenemos una conexión muy importante. De hecho, hubo una entrega de premios en la Ciudad de México en donde se ganó un premio ¡al músico del año! Esto le imprime una energía nueva y diferente al grupo; es un gran músico, también con una gran actitud.
Estamos muy emocionados de tocar, y cada show es diferente. Ahora vamos al Festival Cordillera en Colombia, y nos emociona mucho tocar con viejos amigos como los Caifanes y ver a artistas que no veríamos de otra manera, como Ricky Martin, de talla mundial. Y, hablando de los cambios, eso es algo importante. Si me hubieran platicado de este festival hace 15 o 20 años, hubiera dicho ¡nunca en la vida! Y qué bien que ahora puedan convivir todos estos artistas y géneros en un mismo escenario.
Estamos muy enfocados en tocar y en disfrutar que lo podemos hacer todavía. Y ya veremos qué pasa con la música nueva, todavía no estamos ahí.
ARCADIA: Las bandas son como matrimonios, con picos altos y química que fluye y oscila. ¿Cómo describiría la química entre ustedes en 2026?
Cha!: Creo que ahorita está muy bien. Esta alineación le ha caído muy bien al grupo. Como decía hace un rato, nos empiezan a caer pensamientos e ideas en lugares que no hubiéramos sospechado; acá decimos que “nos cae el veinte”. Nos damos cuenta de que llevamos muchos años haciendo cosas y de que no nos habíamos dado cuenta de la importancia de lo que habíamos hecho en su momento; la vemos ahora. Revisitando esos eventos desde el presente toman un significado nuevo, y eso es algo maravilloso.
ARCADIA: Usted también ha ofrecido mucho de su ojo y de su diseño en esta propuesta única y estética de Fobia. Quería que nos contara un poco de ese aspecto, de lo que usted cree que ha sumado. También entendemos que han lanzado Alboom, una experiencia digital que apela a eso, de cierta manera...
Cha!: Nuestra generación viene de una época en donde el vestuario y el escenario eran parte importante de la música. Crecimos escuchando, por poner un ejemplo, a David Bowie, viendo su ropa, su maquillaje y el show que traía en vivo. También nos tocó Kiss, que era esta cosa fuera de la realidad, y luego otra etapa con The Cure, y el maquillaje y el cabello. Siempre hemos tenido este respeto por el escenario y creemos que, igual que la música, lo que se ve es muy importante.
En la primera etapa del grupo, nuestro baterista Gabriel Kuri estaba muy clavado en la parte visual; a fin de cuentas, él deja el grupo para dedicarse a las artes visuales y le ha ido muy bien a nivel mundial. Siempre fue importante para nosotros lo que pasaba en el escenario y lo que nos íbamos a poner, y lo hemos mantenido después de muchos años. Hubo un momento en la música donde el chiste era levantarse de la cama e ir a tocar con camiseta de franela, que es otra manera de hacer las cosas, pero nosotros venimos de esa generación donde es importante.
A mí siempre me ha gustado esta parte visual; estudié la carrera de Diseño Gráfico y me he encargado de hacer algunas portadas de los discos, de los box sets, y en el Unplugged de Fobia les hice a los muchachos una propuesta de cómo veía las cosas porque no nos estaba gustando lo que nos presentaban. Para mí es muy emocionante poder darle color y cara.
Tengo un estudio de diseño desde hace muchos años que se llama Hula-Hula, donde hacemos portadas de discos y campañas. La otra banda que mencioné, que tenemos Iñaki, Elohim y yo, Gran Sur, también es muy visual, pero representa lo que para nosotros es México, este Gran Sur que va desde el Río Bravo hasta la Patagonia; ahí hay proyecciones, videos y vestuario. Ahí tengo mucho que ver.
Respecto a Alboom, la app, se escribe A-L-B-O-O-M, como una explosión, un álbum que explota, es una idea de Paco (Huidobro). Porque nuestro regreso lo hicimos como si fuéramos figuras de Lladró, al menos para unos conciertos en la Ciudad de México. Y entonces, dos hermanos, los hermanos Montiel Klink, que eran vecinos de Paco y estudiaron conmigo en la escuela, comenzaron a trabajar en esta imagen. Y empezaron a mandarnos muchísimas cosas: este bestiario de personajes de la mitología Fobia, de las fábulas de Paco, como les digo yo. Y lo estamos armando en esta app donde eventualmente habrá memorabilia, videos y más cosas, festejando los 40 años del grupo, que son el año que entra.
ARCADIA: Uniendo todo esto, vienen al Festival Cordillera y hay alta emoción por verlos. Armar ese setlist en un espacio corto pero potente debe ser un reto. Cuéntenos de esa confección y de lo que puede esperar la gente que va a verlos.
Cha!: Armar un set para un festival es difícil porque les tocas a personas que llevan mucho tiempo ahí, que llegan temprano, han visto a muchos artistas, que ya bailaron, caminaron y corrieron. Entonces, todos los artistas salimos a matar. Nosotros queremos tocar las canciones que la gente conoce de nuestro repertorio, pero también queremos complacer a nuestros fans de hueso colorado que van a vernos especialmente a nosotros, con una o dos canciones que no hacemos siempre.
De eso se trata esta gira; estamos tocando canciones de Destruye Hogares, que fue un disco en el que no participamos ni Iñaki ni yo, lo hicieron Paco y Leo. Y las estamos haciendo “canon”, como decimos los nerds en las series y demás, al tocarla los cinco. En el desenchufado hicimos una versión de ‘Pesadilla’, que es de ese disco, y canciones como ‘Más caliente que el sol’, que tocamos muy poquito cuando salió. Estamos haciendo como si fuera una caja de galletas, un surtido rico de Fobia para toda la banda que nos va a hacer el favor de ir a vernos al Cordillera.
ARCADIA: Desde el bajo , ¿cuáles son tres canciones que más le gusta tocar? Y, cuando tocan en vivo, ¿cuáles siente que encienden el lugar?
Cha!: Lo padre de Fobia, sobre todo de los primeros discos, es que yo no neceaba con que todas las líneas de bajo las tenía que hacer yo. Si a Iñaki, a Leo o a Paco se les ocurría algo, adelante; si es buena, venga. Lo mismo con los teclados; era una cuestión muy participativa. Hay una canción de nuestro segundo disco, Mundo feliz, que se llama ‘Sacúdeme’, y me gusta la línea de bajo porque son unos acordes muy extraños que se le ocurrieron a Paco. Yo hice algunas cosas en los coros y en los puentes, pero es básicamente lo mismo toda la canción, y lo que va variando es todo lo demás; eso me gusta mucho. Hay otra canción, ‘Mundo feliz’, que le da título a este disco, cuyo bajo me encanta, muy “noventas”. De otros discos, hay una canción llamada ‘Hoy tengo miedo’, que el bajo es tan sencillo que creo que por eso me gusta; tan sencilla que disfruto mucho tocarla.
Y sobre las canciones que encienden al público, sabemos lo que pasa con ‘El diablo’, ‘El microbito’ o ‘Revolución sin manos’. Pero luego hay otras que tocamos que son baladas, donde siempre está el punto de discrepancia, que siento que a la gente le gusta mucho disfrutar, abrazarse y darse besos las parejas, como ‘Hipnotízame’. No necesariamente son canciones que tengan batería; en esa no hay batería. Son canciones que tienen otra fuerza y otro rango emocional que también es muy fuerte.
ARCADIA: ¿Cuánto tiempo dedica a escuchar música? ¿Experimenta todavía, busca cosas? Cuéntenos de su relación con la música que no es de Fobia ni de sus otros proyectos...
Cha!: En mis tiempos se grababan casetes y ahora lo que hacemos son playlists. Entonces, de repente voy haciendo playlists por año: “Mi 2026”, “Mi 2025”, “Mi 2024”, y voy poniendo la música que me gusta. También tengo playlists de música con la que crecí.
Y me gusta mucho estar buscando música nueva; me encanta lo que está haciendo Turnstile ahorita, Dry Cleaning, lo que está haciendo Geese y obviamente la música de otras épocas, no necesariamente rock. Uno va escuchando muchas cosas, vas aprendiendo y, como músico, disfrutas la música sin importar el género. La edad te da además la ventaja de no estar tan cerrado en un solo género, sino poder escuchar muchas más cosas por el puro gusto de escucharlas...
ARCADIA: El Cordillera plantea esa apertura y esos sonidos circuitos distintos. El que va a ver a Ricky Martin se encuentra de pronto con Fobia, ¡y gana!
Cha!: Sí, claro. Por ejemplo, tengo ganas de ver a (Robi) Draco Rosa; hace mucho que no lo veo. Hicimos una gira juntos hace algunos años, soy su fan y me encanta lo que hace. Me parece increíble que pueda producir a Ricky Martin y hacer un hit a nivel mundial como ‘Livin’ la vida loca’, y que sus discos propios sean superinteresantes. Tengo ganas de ver a los dos Illya Kuryaki por separado, por ejemplo.
Hay muchas bandas que quiero ver, y es lo bonito de los festivales: puedes ver grupos el mismo día que tal vez no podrías ver en otra situación. Yo no iría a ver a Ricky Martin solo, pero ese día no me lo pierdo. Y es muy emocionante que sea en Colombia, un país al que le tenemos muchísimo cariño y conocemos bien. Hemos ido muchas veces con distintos grupos y alineaciones; hemos bebido, comido, disfrutado música, palomeado y tocado. Nos emociona mucho y nos tiene hasta nerviosos.
ARCADIA: ¿Alguna memoria en particular que le venga a la cabeza cuando le dicen Colombia?
Cha!: Muchas cosas. Recuerdo mucho una vez que tocamos en Medellín, pero salimos de Bogotá de noche y se nos descompuso el camión. Y estábamos tan cansados porque veníamos de tocar que nos quedamos dormidos mientras lo arreglaban. Y amanecimos en un Medellín hermoso: el cielo azul, las montañas verdes y la arquitectura con mucho color naranja, por lo que esos tres colores combinaban muy bonito. Nos levantamos Paco, el guitarrista, y yo a desayunar. Nos atendieron unas mujeres hermosas y amables, los caballeros divinos y la comida buenísima. Dijimos: “¿No habremos chocado anoche en el camión? ¿Estamos muertos y esto es el cielo?”. Y siempre ha sido así la experiencia en Colombia; la gente es superamable.
Y quizá llegué tarde, pero apenas estoy leyendo Cien años de soledad, así que me muero de ganas por ir a Colombia otra vez y escuchar los acentos, ver los lugares y el paisaje. Tengo muchas ganas de regresar. Hace poco tuvimos la oportunidad de hacer una canción con Gran Sur junto a Andrea Echeverri, para un concierto de Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados. Fue muy bueno poder tocar con ella, estando también por ahí Héctor, un buen amigo de hace muchos años. Hay una muy buena relación con Colombia, con su música, su cultura y su comida. Nos encanta todo.
ARCADIA: Vive en esta era digital, pero me pregunto si hay algo que añora o extraña de los noventa, cuando era tan distinto todo y en internet había una promesa de unión y no división...
Cha!: Extraño poderme desconectar. Confieso que tengo una adicción al teléfono y estoy tratando de dejarla. Está esa competencia de la pantalla chica contra la pantalla de la televisión o el cine. Extraño el poder estar sin esa necesidad. Me acuerdo de cuando se desconectaba uno del ICQ o de Twitter y te despedías de todo el mundo hasta que volvías a prender la computadora. Ahorita, me cansa esta hiperconectividad a la que estamos sujetos, y estoy tratando de no estar tan clavado. Pero tenemos que hacerlo porque estamos preocupados y ocupados con todo lo que está pasando con la banda y nuestros proyectos, así que tenemos que estar ahí. Hago lo absolutamente necesario…
ARCADIA: Muchísimas gracias por este espacio, por la música y por el arte. Estoy muy expectante de verlos en vivo por primera vez.
CHA: Al contrario, gracias a usted. Nos vemos por allá.