Jefferson Lerma, Yerry Mina y Luis Díaz son tres de los 26 convocados por la selección Colombia al Mundial 2026. Ellos buscan la gloria en el terreno de juego, pero fuera de la cancha hay una larga lista de familiares y amigos que desean que les vaya bien con la Tricolor.
SEMANA habló en exclusiva con voces cercanas a las familias de estos tres referentes. Abrieron su corazón, recordando desde los primeros pasos de las estrellas de la selección Colombia hasta cómo vivirán este Mundial.
“Lermoso, vamos a romperla”
La expresión amistad incondicional la conocen bien Jefferson Lerma y Camilo Rodallega desde hace más de 15 años. Ya se tratan de hermanos y su historia está marcada con el balón de fútbol como protagonista.
“Coincidimos en el mismo sueño de jugar al fútbol profesionalmente. A mí una lesión me quitó la posibilidad de jugar al fútbol. Me rompí tres ligamentos cruzados anteriores”, cuenta Camilo Rodallega. Agrega que su amigo Lerma nunca lo dejó solo en la recuperación.
Sobre si Jefferson siempre tuvo visualizado el sueño de jugar con la selección Colombia, no dudó: “Lerma es una persona que sueña con determinación y cree que se le van a dar las cosas. Él se metió en el proceso de José Pékerman sin haber sido parte de las eliminatorias (2018). Entró en un partido lesionado y con el tobillo vuelto nada, debutando de lateral. No recuerdo si lo infiltraron o si le pusieron venda”.
Apenas se enteró de que Lerma estaba en los 26 convocados a este Mundial, le envió un mensaje a su amigo: “Cuando puedo, lo llamo. Él en esos días estaba muy concentrado en quedar campeón con Crystal Palace y le escribí: ‘Felicitaciones, mundialista’”.
No se imagina lejos de este Mundial 2026. Tiene unos compromisos de último momento que acomodó en su agenda, pues la intención que manifiesta es viajar al torneo. “No he determinado si llego al primer partido o al segundo. Obviamente, con la familia tengo una muy buena relación; a veces coinciden los mismos cronogramas con ellos, y yo en la Copa América 2024 estuve con la mamá, la esposa y los niños”.
Eso sí, pase lo que pase en la cita orbital, Jefferson Lerma está cordialmente invitado al árbol de los encuentros que tiene con su amigo Rodallega: “Está al frente de la casa, ahí queda la iglesia, y el árbol le da sombra. Nosotros podemos pasar horas debajo de ese árbol, ya sea conversando o jugando”.
Le dice “Lermoso” y, seguido, le deja sus mejores deseos: “Usted ya lo sabe todo. De corazón, con todas las fuerzas, le mando todo el aliento, además de un fuerte abrazo para usted, para el grupo de muchachos, y pedirle a Dios que sea él acompañándolos y bendiciéndolos”.
“Yerry, sos un orgullo para nosotros”
Las calles de Guachené, Cauca, vieron a tres primos hermanos jugando al fútbol. Uno de ellos se llamaba Yerry Mina, y varias décadas después es uno de los centrales que jugará el Mundial 2026 con la selección Colombia.
Bryan Mina, primo hermano de Yerry, recuerda los inicios del futbolista de 1,95 metros de estatura: “Yerry, incluso los domingos, con pleno sol potente, iba a jugar fútbol, mientras que a nosotros no nos llamó tanto eso”.
Se asoma el segundo Mundial para el zaguero del combinado cafetero, y la familia Mina lo palpita, tal como Bryan manifiesta: “No importa lo que pase, siempre lo estaremos apoyando a él. Estamos muy felices. Siempre hay esa armonía y apoyo positivo hacia él”.
Había dudas sobre el llamado de Yerry, por lo que Bryan contó la euforia que sintieron al verlo en la lista. “Teníamos esa curiosidad: ¿será que Yerry va? No bajamos la fe, y cuando nos enteramos de que estaba, la locura fue en la familia y el pueblo”.
El plan ya está marcado en el calendario. Guachené se paraliza con la Tricolor en la cita orbital: “Vemos los partidos en las casas, pero en algunas ocasiones también en la fundación de él. Ponemos una pantalla afuera con globos y la bandera, y no solamente lo vemos nosotros, los familiares, sino también los que están alrededor”.
¿Y si se repite lo de Rusia 2018? Para ese año, Yerry Mina fue la gran revelación de la selección Colombia, en especial por su gol agónico a Inglaterra en octavos de final. Aunque los ingleses acabaron ganando por penales, el cabezazo del defensor cafetero se quedó como uno de los tantos más importantes en la historia del país.
“Yo no me volví loco porque tengo una mentalidad fuerte. Yo sé que uno ve un logro de esos, en este caso de Yerry, y es algo que uno no se espera”, recordó Bryan.
A Yerry Mina lo esperan en Guachené, donde es uno más: “Cada vez que llega al pueblo, saluda a su gente, normal. La gente lo adora por eso, porque él es muy sencillo. Él, cada vez que llega, no anda en carro, se baja y anda a pie, y saluda a la gente sin ningún problema”.
En medio de un evidente gesto sincero, Bryan le envió un mensaje al jugador que denomina como su hermano: “Que no le baje, que siga siendo ese detonante que mantiene a un país siempre lleno de fe. Aquí estamos para apoyarlo en las malas, en las buenas, en las que sea. Sos un orgullo para nosotros; aquí estaremos siempre como familia”.
“No olvides de dónde vienes”
Luis Manuel ‘Mane’ Díaz es padre de Luis Fernando Díaz Marulanda, el extremo izquierdo de la selección Colombia, del Bayern Múnich, y quien de niño tenía que caminar largas distancias para cumplir su sueño de ser futbolista.
Hoy, con 29 años, Lucho Díaz es la gran carta de la selección Colombia para el Mundial 2026, pero Mane aún recuerda al pequeño de los sacrificios: “Nos tocó un proceso muy difícil con Luis. Tuvo momentos difíciles cuando llegó a esos microciclos del Barranquilla FC. En un momento estuvimos a punto de regresar de Barranquilla a La Guajira porque no nos daban los recursos como para sostenernos ahí”. Sin embargo, decidieron quedarse.
De a poco, Luis Díaz se ganó con trabajo un lugar en el Barranquilla FC, después en Junior, y eso produjo el llamado a la selección Colombia de mayores en 2018: “Fue muy emocionante. A uno le da felicidad, llora, hace de todo. Yo soy de los que festejan alegremente: brinco, salto, me tiro, hago de todo. Porque para uno es una satisfacción de verdad”.
En contraste, aunque lo celebró, el llamado a este Mundial 2026 lo tomó más tranquilo: “Primera vez que va al Mundial.
Estaremos pendientes de que Lucho haga un buen papel, que a la selección le vaya bien, y eso nos tiene un poquito tensionados. Siempre queremos lo mejor para nuestros hijos y para nuestra selección, porque, si a la selección le va bien, a nuestros hijos les va bien”.
Así como Mane caminaba con Luis Díaz por el sueño, también viajará a verlo en el Mundial: “Voy a estar acompañando a nuestra selección. Voy a viajar a los partidos de la primera ronda, y estoy seguro de que la selección va a continuar después de estos tres partidos. Sigo caminando con ellos hasta el final. Entonces, hasta el final voy con la selección”.
El fenómeno Luis Díaz ya es una realidad: en Europa se consolidó como figura en Porto, Liverpool y Bayern Múnich, y ahora al guajiro lo postulan como posible candidato al Balón de Oro. Hasta el propio James Rodríguez lo puso entre los aspirantes.
“Lo está diciendo uno de los talentos de nuestra Colombia –dijo Mane–. Un jugador clásico, un jugador top, porque reconozco que James es un jugador brillante. Si lo dice él, lo acepto. Estoy consciente de que Lucho, por su temporada, por lo que es, tiene derecho a merecer un Balón de Oro”.
Con evidente emoción en los ojos, para concluir, Mane Díaz le mandó un mensaje a su hijo, Luis Fernando: “A ese gran deportista yo lo admiro. Soy un seguidor fiel de Lucho Díaz. Le digo: ‘Hermano, continúa haciendo las cosas como iniciaste. Los sueños sí se cumplen, no olvides de dónde vienes, no olvides tu humildad. Lucho Díaz, te quiero mucho’”.