El valor agregado de la construcción registró la mayor contracción anual entre los sectores económicos durante el primer trimestre de 2026, con -5,4 por ciento, según Camacol. Solo el subsector de edificaciones se redujo 8,2 por ciento, explicado por la menor producción de vivienda, con -8,6 por ciento.

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Así, dice el gremio, se acumulan 11 trimestres de caídas consecutivas en el valor agregado de las edificaciones y 12 en la producción de vivienda.

En medio de esta tormenta ha navegado Amarilo, una de las principales firmas constructoras del país. “El año 2025 consolidó la resiliencia y el valor de nuestro modelo de negocio en un entorno sectorial desafiante”, señala Roberto Moreno, presidente de la compañía.

El Grupo Amarilo cerró el año con ingresos por 2,63 billones de pesos y un ebitda de 439.800 millones. Por su parte, Amarilo logró la escrituración de 8.707 unidades de vivienda, distribuidas en 6.026 del segmento de interés social (VIS) y 2.681 No VIS. “Estos resultados son el reflejo directo de una rigurosa disciplina en la asignación de capital, una gestión integral de riesgos y la confianza sostenida de todos nuestros stakeholders. Frente a las oportunidades, logramos un crédito sindicado por 535.000 millones de pesos con la banca nacional, lo cual optimizó nuestra estructura de capital y apalancó la continuidad y solidez operativa de nuestros desarrollos urbanos a gran escala”.

Para él, los urbanismos y la eficiencia operativa de la compañía les permiten seguir actuando como un motor dinamizador de la economía, el empleo y la inversión habitacional incluso en ciclos de alta exigencia de mercado.

2,63 billones de pesos fueron los ingresos del Grupo Amarilo en 2025. Foto: Amarilo - API

En el primer trimestre de 2026 se lograron ventas por 2.063 unidades, que corresponden a 864.000 millones, con un cumplimiento en línea con la meta del año. “En cuanto a los lanzamientos, tenemos a Tagua y Belario, que han aportado 216 unidades por 59.000 millones de pesos, lo que representa el 7 por ciento de las ventas del primer trimestre”, dice.

A pesar de una coyuntura compleja, Moreno tiene una visión favorable: “El sector edificador hoy se mueve bajo una perspectiva de gran optimismo basada en oportunidades estructurales de largo plazo muy potentes. En primer lugar, la tendencia demográfica juega a nuestro favor: el 75 por ciento de la población colombiana reside hoy en centros urbanos, donde se genera el 85 por ciento del PIB, y proyectamos la incorporación de 18 millones de personas a las ciudades en las próximas cuatro décadas. Esta realidad, sumada a un déficit habitacional urbano del 26,8 por ciento, según el Dane, configura una demanda sólida y latente que convierte a la finca raíz en uno de los refugios de inversión más seguros y estables para las familias”.

Y va más allá: “Si bien la economía nos exigió una rigurosa disciplina operativa en los meses anteriores, el escenario actual es de transición hacia la reactivación. Es el momento para que los compradores aprovechen las nuevas condiciones del mercado financiero, soportados en proyectos sostenibles, eficientes y con un alto potencial de valorización urbana, como los que desarrollamos en el país”.

La construcción de vivienda es una de las locomotoras que impulsan la industria nacional. Según Moreno, cuando se inicia un proyecto, se activan inmediatamente entre 40 y 60 subsectores económicos, que van desde industrias base, como el acero o el cemento, hasta sectores de logística, acabados, vidrio y servicios especializados, por mencionar algunos.

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“Por esta razón, la vivienda no puede verse de manera aislada; es el corazón de un tejido empresarial que genera empleo formal en todo el país. En la medida en que el mercado se reactive con tasas favorables y subsidios, el beneficio se multiplica sobre toda esta red de proveedores, que son nuestros socios estratégicos de valor”, argumenta el líder empresarial.

Así describió su estrategia para navegar en entornos exigentes: elevaron la eficiencia operativa y profundizaron la agenda de sostenibilidad e innovación tecnológica, entendiéndola como un habilitador del negocio. Mitigaron el impacto de los costos de producción y materiales mediante criterios de economía circular, e implementaron analíticas automatizadas e inteligencia artificial para la eficiencia en la gestión de cartera y atención al cliente.

Ante dificultades en programas como Mi Casa Ya, Moreno subraya que ahora el panorama está cambiando hacia un modelo en el que los esfuerzos se han focalizado en las regiones. “El gran hito de esta etapa ha sido la entrada en juego de subsidios locales impulsados por diversas alcaldías y gobernaciones, los cuales han creado un engranaje perfecto con el sector privado y las cajas de compensación”.

Según él, esta articulación regional ha permitido blindar el poder adquisitivo de los hogares y asegurar el cierre financiero de miles de familias, “logrando que el sueño de comprar vivienda propia se mantenga activo y viable en el territorio nacional”.

El proyecto Quora ya consolidó su marcha operativa, convirtiéndose en un referente de economía circular. Foto: Amarilo

Moreno reconoció el liderazgo de los Gobiernos locales y regionales, que calificó como “ejemplar”. “De cara al futuro, el gran desafío es consolidar una política articulada donde la nación, las regiones, las cajas de compensación, el sistema financiero y el sector privado unamos capacidades bajo un mismo propósito”.

Según cálculos de Moreno, este año será beneficioso en términos de resultados económicos para el Grupo Amarilo. “Nuestros análisis muestran que podemos lograr crecimientos significativos en ventas, escrituraciones, ebitda y utilidades, todo esto apalancado por varios proyectos en los que hemos invertido durante los últimos tres años y que se entregarán en 2026, así como por nuevos lanzamientos durante el año. En cuanto a las otras empresas del grupo, vemos un año de consolidación, con crecimiento en los distintos negocios: Cimento, Yellowstone y Amarilo Inversiones”.

Respecto a dos de sus proyectos emblemáticos –Quora y Lagos de Torca–, Moreno sostiene que representan su visión de desarrollar ecosistemas urbanos sostenibles y de gran escala. Explica que, en el caso de Quora, el proyecto ya consolidó su marcha operativa, convirtiéndose en un referente de economía circular. “Por su parte, el megaproyecto Lagos de Torca avanza mediante el despliegue de las inversiones estratégicas de los Fondos I y II de Yellowstone Capital Partners en desarrollos icónicos del sector”.

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En otras regiones del país también avanzan iniciativas de Amarilo. “Ya estamos en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Ibagué, Villavicencio y estamos entrando a Pereira, una ciudad que, por su ubicación, es un punto clave de oportunidades de inversión, industriales y comerciales. Además, tenemos proyecciones en Rionegro, Fusagasugá, Santa Marta y Anapoima”.

Advierte que, para dinamizar la inversión en el sector, se requiere restablecer la confianza estructural y sostiene que la construcción no puede verse solo como la suma de proyectos inmobiliarios. “Es el cimiento de la equidad social y el principal motor de generación de empleo del país. Cada peso que se invierte en el desarrollo urbano integral se multiplica en la economía y nos acerca al cierre del déficit habitacional”.

Roberto Moreno: "Cada peso que se invierte en el desarrollo urbano integral se multiplica en la economía y nos acerca al cierre del déficit habitacional”. Foto: Getty Images

Finalmente, Moreno invitó al nuevo Gobierno a trabajar en equipo bajo el propósito común de garantizar el bienestar de las familias, entendiendo que la vivienda digna y el desarrollo urbano integral son verdaderas políticas de Estado que trascienden cualquier periodo presidencial.

“Al nuevo mandatario le reiteramos que la empresa privada es la aliada más sólida, técnica y eficiente para hacer realidad las metas sociales del Estado; se requiere una sinergia profunda entre la nación, las regiones, la banca y los constructores. Nuestro llamado es a construir sobre lo construido, garantizando la estabilidad y la certidumbre en las reglas del juego que permitan reactivar la inversión de largo plazo”, concluye Moreno.