Durante años hablar de Cali significó repetir varios de los mismos temas: problemas de seguridad, dificultades de movilidad y una economía por debajo de su potencial. Hoy, sin embargo, la ciudad escribe una nueva historia. Fiel a su vocación turística y cultural, la administración distrital adelanta una estrategia de recuperación urbana sin precedentes, que busca fortalecer el patrimonio, la cultura y la internacionalización como motores de desarrollo para la ciudad.
Su objetivo: reposicionar a Santiago de Cali como una ciudad competitiva para vivir, invertir y visitar, aprovechando su riqueza cultural, su biodiversidad y una agenda de transformación del espacio público. Así lo explicó el alcalde Alejandro Éder durante el foro Cali mira el futuro, en el que compartió las lecciones aprendidas tras la misión institucional que recientemente se realizó a Singapur.
Según explicó, la apertura internacional debe convertirse en un mecanismo para dinamizar la economía. “A medida que nosotros internacionalizamos a Cali empezarán a llegar los turistas, la inversión extranjera directa, el empleo y el bienestar”, afirmó.
El mandatario aseguró que esa visión ya comienza a reflejarse en algunos indicadores económicos: “Desde que inició nuestra alcaldía, la tasa de desempleo de Cali ha bajado de 11,5 por ciento a 8 por ciento. Son números récord de las últimas décadas”. Asimismo, la estrategia cuenta con un fuerte componente territorial.
La administración considera que mejorar la reputación de la ciudad pasa por recuperar espacios emblemáticos, revitalizar sectores históricos y devolverles el protagonismo como escenarios con potencial turístico. En ese camino la renovación urbana está jugando un papel crucial. “La aprendimos en Singapur y lo vemos reflejado en la recuperación del centro histórico de Cali en tres lugares distintos. Uno de ellos es el barrio Obrero, que será un distrito cultural y turístico”, anotó Éder.
‘Cali es donde debes estar’
Uno de los proyectos más representativos es la renovación del barrio Obrero, en donde nació buena parte de la tradición salsera de Cali. Aquí está en marcha una intervención urbana que supera los 9.400 metros cuadrados e incluye corredores verdes, recuperación de vías y andenes, nuevo mobiliario urbano, señalización, instalación de paneles solares y mejoras en la infraestructura pública para incentivar el uso del espacio por parte de residentes y visitantes.
Para la secretaria de Turismo, María Fernanda Campuzano, el alcance del proyecto trasciende las obras físicas y responde a un trabajo coordinado entre distintas dependencias del Distrito.
“Hemos trabajado articulados con otras secretarías para no solo fortalecer la infraestructura, sino la seguridad, el turismo y la cultura. Queremos que sea un lugar donde se pueda caminar y haya disfrute para el habitante del barrio, los visitantes y los turistas. Sin olvidar, claro, el rescate del patrimonio”, señaló.
La recuperación del sector también involucra a quienes durante décadas han mantenido viva la memoria de la salsa caleña. Museos, salsotecas, restaurantes y emprendimientos culturales hacen parte de una red que hoy convierte al barrio Obrero en un referente del turismo cultural.
