El mercado laboral colombiano sigue mostrando señales de alerta en materia de seguridad y salud en el trabajo. Durante 2025, el país registró 438 muertes laborales, lo que equivale a una pérdida humana cada 20 horas, según el más reciente informe del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS), con base en datos oficiales del Ministerio de Salud.
El reporte también evidencia que, aunque la cobertura del Sistema General de Riesgos Laborales ha crecido, persisten brechas importantes.
En total, 13.510.827 millones de trabajadores estaban afiliados al sistema, un aumento del 4,3% frente a 2024. Sin embargo, esta cifra representa apenas el 56,7% de la población ocupada, lo que deja por fuera a cerca de dos de cada cinco trabajadores.
En términos de accidentalidad, el país reportó 534.444 accidentes laborales en 2025, es decir, un promedio de 1.464 casos diarios.
Aunque la tasa anual (3,96 eventos por cada 100 trabajadores) mostró una leve reducción frente al año anterior, el número total de incidentes creció 2,7%, lo que refleja un desafío persistente en la prevención.
A nivel territorial, Bogotá concentró el mayor número de muertes laborales (104 casos), seguida de Antioquia (66) y Boyacá (39). Este último departamento, además, mantuvo la tasa más alta de mortalidad por cuarto año consecutivo, con 14,56 fallecimientos por cada 100.000 trabajadores.
Por sectores económicos, la explotación de minas y canteras continúa siendo la actividad con mayor riesgo, con una tasa de mortalidad que supera en más de 12 veces el promedio nacional. También destacan sectores como transporte, construcción y actividades agropecuarias, donde las condiciones operativas elevan la exposición a accidentes.
En cuanto a enfermedades laborales, se reportaron 10.294 casos calificados, con una tasa de 76,19 por cada 100.000 trabajadores, la más baja desde 2009.
A pesar de esta tendencia descendente, el indicador sigue por encima de los niveles previos a la pandemia, lo que sugiere que los riesgos estructurales no han desaparecido.
También se revela que sectores como la minería y la agricultura presentan las tasas más altas de enfermedad laboral, mientras que industrias manufactureras y comercio concentran el mayor número absoluto de casos.
Desde el CCS advierten que, más allá de las cifras, el desafío sigue siendo estructural, fortalecer la prevención, mejorar las condiciones laborales y ampliar la cobertura del sistema.
La persistencia de muertes, accidentes y enfermedades evidencia que los avances no han sido suficientes para garantizar entornos de trabajo seguros en todo el país.
En ese sentido, el panorama laboral colombiano deja una conclusión clara: reducir la siniestralidad no solo depende del crecimiento del sistema, sino de una mayor capacidad para anticipar riesgos y proteger efectivamente a los trabajadores.