En Colombia, perder el empleo sin una causa justificada no solo implica un impacto en los ingresos, también activa un derecho económico clave: la indemnización.
En 2026, con el salario mínimo en $ 1.750.905 y un auxilio de transporte de $ 249.095, entender cómo se calcula este pago es fundamental para no recibir menos de lo que corresponde.
El Artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo establece que la indemnización por despido sin justa causa depende del tipo de contrato y del tiempo trabajado.
En contratos a término indefinido, los más comunes y para quienes ganan menos de 10 salarios mínimos, el cálculo se hace con base en días de salario: 30 días por el primer año de servicio y 20 días adicionales por cada año siguiente, o proporcional por fracción.
¿Sobre qué salario se calcula?
Un punto clave y donde suelen presentarse errores es la base del cálculo. Aunque el trabajador puede recibir mensualmente cerca de $ 2.000.000 sumando auxilio de transporte, la indemnización no se liquida sobre ese total, ya que este auxilio no constituye salario.
En cambio, sí deben incluirse todos los ingresos que hacen parte de la remuneración real del trabajador, como horas extras, recargos nocturnos, dominicales, comisiones y bonificaciones habituales. Ignorar estos componentes puede llevar a una liquidación inferior a la que corresponde por ley.
Ejemplo con salario mínimo en 2026
Tomando como base el salario mínimo de $1.750.905, el cálculo sería:
- 1 año de trabajo
- 30 días de salario
Indemnización: $ 1.750.905
- 2 años de trabajo
-30 días + 20 días
50 días: $ 2.918.175
- 3 años de trabajo
- 30 días + 40 días
70 días: $ 4.085.445
Esto demuestra que la indemnización puede representar varios millones, dependiendo de la antigüedad y de los ingresos salariales adicionales.
No reemplaza la liquidación
Otro error frecuente es pensar que este pago sustituye otras obligaciones. La indemnización es adicional a la liquidación, que incluye cesantías, intereses, prima de servicios, vacaciones y salarios pendientes.
Además, este pago adquiere más relevancia para la estabilidad financiera del trabajador despedido. Un cálculo mal hecho o incompleto puede significar una pérdida importante de ingresos en un momento crítico.
En ese sentido, se recomienda revisar con detalle la composición del salario antes de aceptar cualquier liquidación. La diferencia entre incluir o no ciertos ingresos puede cambiar significativamente el monto final.
La indemnización no se calcula sobre todo lo que recibe el trabajador, sino sobre lo que legalmente constituye salario. Entender esa diferencia puede evitar errores que, en la práctica, terminan costando caro.