Luego de que la Sección Segunda del Consejo de Estado confirmara que había tomado la decisión de negar la petición del Ministerio de Hacienda, con la cual se buscaba tumbar la medida cautelar alrededor del decreto que incrementó el salario mínimo vital en 23 %, el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, se pronunció y dijo lo que pasará con el incremento.
Según el funcionario, la decisión del Consejo de Estado no afecta el decreto transitorio que fue expedido posteriormente a la suspensión del decreto original.

En consecuencia, el salario vital sigue en firme.
Desde la perspectiva del ministro, el alto tribunal, con su mensaje, lo que hizo fue “ratificar que el juez sí tiene competencia para ordenar medidas cautelares, incluyendo la expedición de actos administrativos provisionales para garantizar los derechos del pueblo trabajador mientras decide de fondo”, explicó Sanguino.
Para su sustentación, el ministro del Trabajo recordó lo que había sucedido en el Consejo de Estado con el decreto que estableció el alza del salario mínimo. “Se había suspendido el decreto original del salario mínimo 2026, que es el 1469 de 2025, el cual materializaba el tránsito hacia el salario vital, conforme al mandato de la Constitución de 1991″, dijo Sanguino.
De igual manera, manifestó que en esa misma decisión el alto tribunal ordenó al Gobierno expedir un decreto transitorio, lo cual se cumplió con el Decreto 159 de 2026. Dicho decreto expedido ratificó la cifra establecida por el Gobierno, de manera unilateral, sin la negociación que generalmente precede esos aumentos que tienen amplias repercusiones en la economía.
Desde el punto de vista del ministro del Trabajo, “queda claro que, pese a que algunos demandantes alegaron extralimitación, el tribunal ha sido enfático: no hubo exceso y se actuó dentro de sus competencias”.

“El salario vital llegó para quedarse”
En ese contexto, Sanguino manifestó que el aumento transitorio del salario mínimo sigue vigente mientras se toma una decisión definitiva. “El Consejo de Estado negó la reposición, rechazó las aclaraciones y dejó en firme sus órdenes”, recordó el funcionario.
“Que se escuche fuerte y claro: el salario vital llegó para quedarse”.
Entre el bien y el mal
Aunque seguramente será difícil que el salario mínimo establecido para 2026 eche reversa, ya sus efectos han caído sobre la economía.
El incremento, entre los más altos aplicados, se mueve entre el bien y el mal. Por un lado, más de 3 millones de beneficiarios, por ser empleados formales y pensionados, han celebrado el aumento.
El Gobierno defiende la decisión y la oposición política al mismo tiempo habla de populismo, de cara a las elecciones venideras.
Desde lo técnico, no hay que desconocer que hay encarecimiento de productos, debido a que todo negocio depende de empleados generalmente devengando el mínimo, lo que implica que los costos de operación se incrementan y terminan recayendo sobre el consumidor. De ahí que el Banco de la República pusiera el incremento del salario mínimo como una de las razones para aplicar un fuerte apretón en la economía con el aumento de las tasas de interés, que subieron en 200 puntos básicos en lo que va del año: están en 11,25 % y podrían venir más subidas.

Sobre el empleo aún no hay efectos medibles, pero los analistas insisten en que los habrá aunque se demoren, pero no será más allá del primer semestre del año.
