La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó este miércoles la detención de Érika María Guadalupe Herrera Coriand en Venezuela, en coordinación con autoridades de ese país, la Interpol y la Fiscalía General de la República, tras la emisión de una ficha roja internacional.
La sospechosa llevaba dos semanas prófuga después del feminicidio de su nuera, Carolina Flores Gómez, de 27 años, exreina de belleza de Baja California, asesinada el 15 de abril en un departamento de la colonia Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo de Ciudad de México.
Érika Herrera se encuentra bajo custodia de las autoridades venezolanas mientras se adelantan los trámites necesarios para formalizar su extradición a México.
El crimen no fue denunciado hasta el 16 de abril, un día después de ocurrido. Fue Alejandro Sánchez quien llamó a la madre de Carolina para contarle lo sucedido y pedirle a Érika que se entregara. El tiempo transcurrido antes de la denuncia se convirtió en un elemento central de la investigación.
Tras los hechos, la presunta responsable abandonó el apartamento en un taxi. En la escena quedó el arma, en la cocina del apartamento.
Después del crimen, la presunta responsable abandonó el apartamento en un taxi, por lo que las autoridades identificaron al taxista como un testigo clave en la reconstrucción de su ruta de fuga.
En las imágenes que se hicieron virales en todo el mundo, se observa a la víctima dirigirse a la cocina, seguida por su suegra. Instantes después se escuchan las detonaciones. Su esposo, Alejandro Sánchez, hijo de la acusada, entró a la habitación y le reclamó a su madre. Ella respondió: “Me hizo enojar, tú eres mío y ella te robó”, antes de tomar su maleta y emprender la huida.
La Fiscalía de la Ciudad de México obtuvo la orden de aprehensión el 17 de abril, un día después de presentada la denuncia. “Con base en los datos de prueba recabados, el 17 de abril de 2026 se obtuvo de un juez de control la orden de aprehensión correspondiente”, indicó el ente acusador.
Familiares de la víctima señalaron que el crimen podría estar relacionado con intereses económicos, debido a que Carolina había recibido una millonaria indemnización por la muerte de su padre, lo que ha reforzado la hipótesis de un asesinato planeado. Érika Herrera también fue excandidata a regidora por el municipio de Ensenada, Baja California, estado de donde era oriunda Carolina Flores.
Carolina Flores Gómez era exreina de belleza de Baja California y vivía en el sector exclusivo de Polanco en Ciudad de México, junto a su esposo y su hijo de apenas ocho meses.