La Fuerza Aérea de Estados Unidos recibió una aeronave Boeing 747 modificada para incorporarse a las operaciones de transporte del poder Ejecutivo este viernes 19 de junio.
El ingreso de este modelo a la flotilla oficial, cuya transferencia se realizó mediante una donación del gobierno de Catar, originó revisiones de carácter ético y de seguridad. La aeronave iniciará una fase de pruebas técnicas antes de su uso definitivo.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos informó mediante un comunicado oficial que “el avión ha entrado en servicio para las actividades de movilidad del presidente Donald Trump, tras recibir los colores correspondientes a la librea roja, blanca y azul, además de las adaptaciones de ingeniería dispuestas por los organismos gubernamentales”.
Reporteros asignados a la cobertura de la Casa Blanca registraron imágenes de la aeronave, la cual presenta un fuselaje blanco con una franja horizontal roja y una base azul oscuro. La estructura exterior porta de manera visible la inscripción oficial de Estados Unidos de América.
Los encargados de la flota presidencial explicaron que el aparato comenzará de inmediato sus misiones de evaluación operativa.
Evaluaciones técnicas e interrogantes éticos sobre el origen del avión
Las autoridades militares precisaron que los vuelos de puesta en servicio tienen como finalidad comprobar los sistemas de navegación y las capacidades de protección requeridas para los traslados presidenciales.
El origen del avión, estimado en un valor de mercado de millones de dólares, motivó debates en el Congreso con respecto a las normativas constitucionales sobre donaciones extranjeras.
Las comisiones de control normativo analizan los límites legales de los bienes que un jefe de Estado en ejercicio puede aceptar de administraciones de otras naciones.
De igual manera, los equipos de contrainteligencia evalúan las condiciones de seguridad física de la estructura, debido a que el avión perteneció previamente a las líneas de transporte de un gobierno externo.
Especificaciones de seguridad y blindaje del transporte aéreo
Las unidades modificadas para cumplir las funciones de transporte principal del poder Ejecutivo cuentan con equipamiento técnico destinado a neutralizar amenazas en el espacio aéreo.
Los sistemas integrados permiten la emisión de señales para interferir los radares de localización y las frecuencias de seguimiento infrarrojo de dispositivos externos.
Los manuales de operación de estas aeronaves institucionales estipulan el uso de mecanismos de dispersión de fragmentos metálicos diseñados para desviar proyectiles guiados por frecuencias de radar.
El blindaje del fuselaje se complementa con la expulsión de señales térmicas de distracción, cuya función es desorientar los sistemas de búsqueda de calor de los misiles.
*Realizado con información de AFP*