El comité de gestión de emergencias del Gobierno venezolano actualizó el registro de víctimas mortales causadas por los dos terremotos que afectaron la región norte de la nación hace dos semanas.
Hasta el momento, el balance oficial emitido por las autoridades gubernamentales este miércoles, 8 de julio, confirmó el fallecimiento de al menos 3.811 personas a causa de los colapsos estructurales. Los organismos de socorro continúan con las tareas de recolección de escombros en los perímetros urbanos afectados por los sismos.
La recopilación de datos de las agencias de atención inmediata detalla que las réplicas sucesivas, cuyas mediciones técnicas alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5 grados, generaron un impacto directo en la infraestructura.
Por su parte, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, notificó en una comparecencia pública que el conteo oficial incluye 16.740 ciudadanos lesionados y un total de 17.907 personas registradas en condición de damnificadas. Las redes de salud regionales se encuentran en estado de alerta para atender la demanda hospitalaria.
Evaluaciones de daños en la infraestructura vial y residencial de La Guaira
Los equipos de ingeniería civil asignados iniciaron las evaluaciones de los daños materiales en los sectores de mayor impacto. Los informes técnicos señalan que el estado costero de La Guaira concentró la mayor afectación estructural, con más de 800 edificaciones residenciales y comerciales dañadas.
Las inspecciones técnicas determinaron que 190 de estas estructuras sufrieron un colapso total en sus cimientos, lo que impide su habitabilidad habitual. La pérdida de viviendas obligó al despliegue de campamentos provisionales gestionados por las autoridades civiles y los cuerpos de bomberos locales.
Mientras tanto, los delegados de la defensa civil coordinan la distribución de insumos médicos, agua potable y raciones de alimentos para los ciudadanos que permanecen en las zonas de refugio. El tránsito en las principales vías de comunicación de la zona litoral se mantiene con restricciones parciales debido a los desprendimientos de tierra.
Gestiones financieras internacionales para la atención de la emergencia
Ante la magnitud de la crisis humanitaria, los representantes del ejecutivo nacional iniciaron acercamientos con entidades financieras globales para la obtención de recursos económicos de emergencia.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, solicitó de manera pública la liberación de los fondos estatales que permanecen retenidos en cuentas bancarias del exterior. La funcionaria indicó que estos activos se destinarán de manera exclusiva a la reconstrucción de las redes de servicios públicos básicos.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) activó un plan de contingencia internacional con el propósito de mitigar los efectos del desastre natural en la población civil.
La secretaría general de la ONU comenzó una campaña de recaudación global orientada a reunir 300 millones de dólares para financiar las labores de asistencia técnica en Venezuela. El presupuesto estimado por el organismo multilateral se invertirá en el restablecimiento del sistema eléctrico, el saneamiento de aguas y el apoyo logístico.
*Realizado con información de AFP*