El abogado ultraconservador José Antonio Kast asumió el miércoles la presidencia de Chile y se convirtió en el mandatario de derecha más radical en el país desde la dictadura de Augusto Pinochet.
“Sí, juro”, expresó Kast en una ceremonia solemne ante el pleno del Congreso en la ciudad de Valparaíso, a 110 km de Santiago, en la que relevó al mandatario izquierdista Gabriel Boric, en el poder durante los últimos cuatro años.
Kast, de 60 años, quien dará su primer discurso en la noche, llega con la promesa de mano dura frente a la delincuencia y la inmigración irregular, las dos mayores preocupaciones de los chilenos, con la instauración de un “gobierno de emergencia”, según dijo. “Las cosas van a cambiar”, dijo a la prensa este miércoles, minutos antes de convertirse en el nuevo mandatario.
Los chilenos abandonaron en los últimos años el anhelo de una nueva Constitución surgido con el estallido social de 2019. Boric fue uno de los principales impulsores de ese proceso que fracasó tras dos intentos de reforma.
El nuevo presidente, devoto católico y padre de nueve hijos, representa “una derecha conservadora como no se ha conocido desde el retorno a la democracia”, en 1990, asegura Rodrigo Arellano, analista político de la privada Universidad del Desarrollo.
El discurso de orden de Kast atrae a chilenos que buscan un freno a la delincuencia. “Mis expectativas son esperanzadoras con Kast. Llevamos muchos años con mucho vandalismo y mucha delincuencia en Chile”, dice a la AFP el vendedor José Miguel Uriona, de 65 años, en Valparaíso.
Aunque los asesinatos y secuestros aumentaron y han llegado al país bandas extranjeras como el Tren de Aragua, Chile es todavía uno de los países más seguros de la región. La tasa de homicidios fue de 5,4 por cada 100.000 habitantes en 2025, una de las más bajas de Latinoamérica.
Sin embargo, José Antonio Kast pronunció durante la campaña varios discursos detrás de un vidrio blindado y presentó a Chile casi como un Estado fallido dominado por el narco. Arrasó en las presidenciales de diciembre frente a la izquierdista Jeannette Jara.
El ultraderechista fue investido en una ceremonia a la que asistieron los mandatarios Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia) y Daniel Noboa (Ecuador), entre otros, así como Christopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense, y la premio nobel venezolana María Corina Machado.
Kast se suma así a los gobiernos de derecha que crecen en la región bajo el ala de Estados Unidos. Así mismo, presentó un gabinete de ministros para, dijo, enfrentar “una emergencia nacional”.
Dos de sus futuros ministros fueron abogados de Augusto Pinochet (1973-1990), cuya dictadura dejó 3.200 muertos y desaparecidos. También el ultraconservador designó a una activista antiaborto como ministra de la Mujer.
Investigaciones periodísticas revelaron en 2021 que el padre de Kast, nacido en Alemania, fue miembro del Partido Nazi de Adolf Hitler. Kast afirma, por el contrario, que su padre fue un conscripto forzado en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial y niega que haya sido un partidario del movimiento nazi.
Con información de AFP.