Una investigación de CNN reveló nuevas tensiones dentro del gobierno de Donald Trump durante la controvertida Operación Metro Surge, el operativo migratorio desplegado en Minneapolis a comienzos de 2026, que terminó marcado por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.
Según el reportaje, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advirtieron desde antes del inicio de la operación que el despliegue masivo de agentes de la Patrulla Fronteriza en una gran ciudad podía derivar en situaciones de violencia debido a la naturaleza de su entrenamiento y experiencia operativa.
La investigación reconstruye los acontecimientos ocurridos entre la muerte de Renée Good, una madre de tres hijos que falleció por disparos de agentes federales el 7 de enero, y la de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos abatido el 24 de enero durante otro operativo. Ambos casos provocaron una ola de protestas y una fuerte controversia política en Minnesota.
CNN sostiene que, incluso antes de que ocurrieran los hechos, miembros de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) expresaron preocupación por la llegada a Minneapolis de miles de agentes federales bajo el mando de Gregory Bovino, entonces comandante de la Patrulla Fronteriza y principal rostro de la operación.
Uno de los hallazgos más delicados del reportaje involucra a fiscales federales de Minnesota encargados de evaluar denuncias presentadas por agentes migratorios contra manifestantes.
De acuerdo con CNN, los fiscales comenzaron a detectar inconsistencias entre los reportes de los agentes y las pruebas disponibles, incluidas grabaciones de video. La conclusión a la que llegaron, según el medio, fue que numerosas acusaciones de agresión formuladas por funcionarios federales carecían de sustento.
La cadena asegura que algunos fiscales llegaron a considerar que los agentes de inmigración “mentían mucho”, situación que generó un deterioro de la confianza entre la Fiscalía y las fuerzas federales desplegadas en Minneapolis.
El reportaje también describe una conversación telefónica sostenida por Bovino con miembros de la Fiscalía Federal de Minnesota después de la muerte de Good y antes del fallecimiento de Pretti.
De acuerdo con CNN, el funcionario expresó su frustración porque no se estaban presentando cargos contra manifestantes y aseguró que contaba con miles de agentes listos para controlar la ciudad. El medio afirma que varios fiscales quedaron alarmados por el tono de la conversación y por las referencias a una posible escalada de la respuesta federal.
La investigación señala que, el 13 de enero, cinco fiscales federales de alto rango renunciaron a sus cargos en Minnesota como protesta por decisiones y directrices que consideraban incompatibles con los principios de la aplicación de la ley y con la Constitución estadounidense. Posteriormente, se produjeron más dimisiones dentro de la misma oficina.
Tom Calhoun-Lopez, uno de los fiscales que abandonó el cargo, dijo a CNN que la operación fue ejecutada con una lógica “paramilitar”. Aseguró que la presencia de cientos de agentes armados provenientes de otras regiones recordaba a una fuerza de ocupación.
La Operación Metro Surge fue una de las mayores acciones de control migratorio impulsadas por la administración Trump durante su segundo mandato. El despliegue incluyó miles de agentes federales y provocó protestas masivas en Minneapolis, además de críticas de autoridades locales y organizaciones defensoras de derechos civiles.
El medio vincula los cuestionamientos surgidos en Minneapolis con otros casos recientes en los que agentes del ICE han sido señalados por el uso de fuerza letal, incluidos incidentes ocurridos este año en Texas y Maine que permanecen bajo investigación.
En respuesta a las preguntas de CNN, la Casa Blanca defendió la política migratoria del presidente Trump y afirmó que la administración mantiene su compromiso de hacer cumplir las leyes federales de inmigración.