“No es un punto final, es una breve pausa que nos permite un momento de reflexión”, dijo el senador Iván Cepeda, en lo que llamó el primer acto de desobediencia civil de la oposición frente al Gobierno de Abelardo De La Espriella.

”¿Vamos a convertir esto en De La Espriella contra Petro?”: la dura advertencia de Sergio Fajardo al nuevo Gobierno

El evento fue programado en el suroriente de Barranquilla, en la frontera entre dos barrios que por años ha sido el fortín del petrismo en la capital del Atlántico: Magdalena y Buenos Aires. En plena carrera 4.ª montaron una tarima y convocaron a sus seguidores a las 8:30 de la mañana. Sin embargo, Iván Cépeda llegó minutos antes del mediodía.

El retraso seguramente fue consecuencia de la poca asistencia a la hora fijada. A las nueve de la mañana eran más los policías que los seguidores de Iván Cepeda y el Pacto Histórico. Los responsables de la tarima prendieron los parlantes como si se tratara de un enorme picó, que, en Barranquilla, nunca se queda sin asistentes.

El senador afirmó que la bancada del Pacto Histórico no asistió al acto de posesión porque considera ilegítimo al nuevo presidente y aseguró que permanecerán “al lado del pueblo colombiano”. Foto: FOTO: GUILLERMO GONZÁLEZ

La música despertó el entusiasmo y motivó a quienes tenían dudas en acercarse. Sobre las 10:30 de la mañana, dos horas después de la agenda programada, empezaron a llegar los primeros invitados. Delegaciones de Fecode, sindicatos, una docena de la guardia indígena y grupos políticos que en la zona saben mover a las masas.

El clima fue amable con quienes llegaron en las primeras horas de la mañana. Un cielo nublado con pequeñas brisas que terminaron con el arranque del discurso de seis páginas de Iván Cepeda. Parecía que esta vez el senador se iba a lanzar a la improvisación, pero regresó al guion.

¿Gabinete alterno o “Sábados Felices”? La reacción ante la propuesta de Iván Cepeda

“La oposición se siente en Barranquilla como en su casa; aquí ganamos las elecciones. No somos visitantes, somos anfitriones. He traído un mensaje para la nación en esta fecha importante y me voy a permitir leerlo”, dijo el senador al arrancar la lectura de su discurso.

Quienes llegaron al evento, incluso los presentadores, tenían una consigna clara: si Barranquilla será la nueva sede del Gobierno de Abelardo De La Espriella, también será el epicentro de lo que bautizaron la “coordinadora del cambio” y la sede de la desobediencia civil en cabeza de Iván Cepeda como jefe de la oposición.

En un evento sin mayor asistencia, el senador Iván Cepeda, como jefe de la oposición, realizó el primer acto de desobediencia civil. Foto: FOTO: JUAN CARLOS SIERRA

Montados en la tarima, los anfitriones promulgaban a todo pulmón un fraude electoral y la ilegitimidad de la posesión de Abelardo De La Espriella. Aseguraron que, para dejar a Barranquilla como sede del Ejecutivo, el nuevo Gobierno le apostaría a una constituyente. “No hay otra forma”.

Lo que afirmaron es falso, pero Iván Cepeda insistió en que Abelardo De La Espriella no puede ser presidente de Colombia por cuenta de su nacionalidad estadounidense y el juramento a la Constitución de ese país. Se atrevió a decir que el nuevo presidente era en realidad un “agente de Estados Unidos”.

“Abelardo De La Espriella será un agente al servicio de los intereses de Estados Unidos”: Iván Cepeda

“En consecuencia, existe una incompatibilidad insalvable entre esa obligación y el deber supremo de representar con lealtad exclusiva la soberanía y los intereses del pueblo de la República de Colombia. Abelardo De La Espriella no será jefe de Estado de Colombia, sino un agente al servicio de los intereses de Estados Unidos”, dijo Cepeda en su discurso.

En algunos momentos, el senador Cepeda habló de diálogo, pero de manera inmediata insistía en el fraude electoral. Y aseveró que los “70.000 auditores o testigos digitales” identificaron el momento exacto en el que las elecciones se inclinaron a favor de Abelardo De La Espriella, no como una voluntad suprema de la ciudadanía, sino como una irregularidad en la democracia.

Durante su discurso, Cepeda insistió en la tesis de un supuesto fraude electoral y cuestionó la legitimidad de la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella. Foto: Cortesia: Nelson Cárdenas.

“Nuestra bancada parlamentaria no asiste hoy a la posesión de Abelardo De La Espriella porque es ilegítimo y constituye una amenaza para la soberanía nacional y para la democracia. Hemos decidido estar donde siempre hemos estado: al lado del pueblo colombiano”, dijo Cepeda.

Aunque, de acuerdo con las cifras de la Fiscalía, los últimos cuatro años del Gobierno saliente fueron los de mayor violencia contra líderes sociales, defensores de derechos y firmantes de paz, el senador Iván Cepeda, que guardó silencio, ahora dice que estará atento e incluso amenaza con “responder” a lo que anticipa que podría ser un “nuevo genocidio”.

“La adopción de la doctrina de persecución, represión y terror contra la población, la oposición política, las lideresas y líderes sociales. Lo digo con toda claridad: el primer acto que nosotros veamos que viola la vida y los derechos de la gente, vamos a responder pacífica y enérgicamente en todo el país. Que se sepa con claridad: no permitiremos un nuevo genocidio”, advirtió el senador.

Aunque no se proclamó como un presidente alterno, sí dijo que habrá un “gabinete” y que estará integrado por quienes ahora son exministros del Gobierno de Gustavo Petro. Algunos, como Antonio Sanguino, lo acompañaron en este evento de desobediencia civil en la ciudad de Barranquilla.

La convocatoria tuvo una baja asistencia en sus primeras horas y los seguidores del Pacto Histórico comenzaron a llegar varias horas después de la agenda prevista. Foto: Guillo González

Junto a los exministros y la bancada del Pacto Histórico, que se ausentó del acto de posesión del presidente Abelardo De La Espriella, el senador Iván Cepeda resaltó la importancia de las elecciones regionales. Manifestó la necesidad de lanzar candidatos y escoger a quienes, desde este 7 de agosto, forman parte de la oposición.

“Necesitamos la más amplia unidad de las fuerzas alternativas y de izquierda de Colombia. No solo hay que fortalecer el Pacto Histórico como la columna vertebral de esa unidad. Hay que mantener y hay que atraer a las otras fuerzas políticas que acompañaron a Iván Cepeda en la batalla electoral que, como lo ha dicho el presidente, ganamos en las urnas”, dijo el exministro Sanguino cuando le pasaron el micrófono.

“Con la desobediencia civil continuaremos el cambio de la sociedad colombiana”: Iván Cepeda desde Barranquilla

Iván Cepeda tardó unos 20 minutos en leer su discurso. Luego esperó otras intervenciones de líderes políticos de la región y, en la misma camioneta que llegó, se fue. Los asistentes, que esperaron por varias horas el discurso del senador, soportaron el calor con cerveza y hasta aguardiente. Después desalojaron el espacio, pero dejaron latas y botellas.

El presentador del evento, el mismo que anticipó una falsa constituyente en el nuevo Gobierno, repitió la consigna con la que empezó el acto de desobediencia civil en Barranquilla. Al terminar el discurso del senador Cepeda, insistió en que quien le acababa de hablar a los ciudadanos en esa tarima era el “ganador de las elecciones”.

Iván Cepeda calificó el acto en Barranquilla como el “primer acto de desobediencia civil” de la oposición frente al Gobierno de Abelardo De La Espriella. Foto: Iván Cepeda X

No se puede negar la fuerza del Pacto Histórico en la Arenosa. Sin embargo, hubo algunos ciudadanos que, en la mitad de ese fervor petrista, se atrevieron a gritar el nombre de Abelardo De La Espriella como nuevo presidente de Colombia.

En Barranquilla se perfila una disputa política adicional. El presidente De La Espriella es costeño y su principal aliado en la capital del Atlántico es la poderosa familia Char, que durante décadas ha dominado la política local. La confrontación entre ese sector y el petrismo promete ser intensa y tendrá su principal prueba en las elecciones regionales de 2027.