Este viernes 7 de agosto, Abelardo De La Espriella se posesionó oficialmente como presidente de Colombia, en medio de una ceremonia que se llevó a cabo en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, en la capital del Valle del Cauca. El Tigre rompió la tradición de celebrar el acto de posesión en Bogotá y envió un mensaje de descentralización en el país.
El nuevo jefe de Estado hizo su juramento al frente del presidente del Congreso, Honorio Henríquez, quien pertenece al Centro Democrático. De esta forma, inició oficialmente el Gobierno De La Espriella para el periodo 2026-2030.
Minutos más tarde, José Manuel Restrepo se posesionó como nuevo vicepresidente de Colombia, reemplazando a Francia Márquez, quien terminó su cargo en medio de fuertes críticas.
Con esto se da un giro por completo a las políticas que ha tenido Colombia durante los últimos años, especialmente en lo relacionado con la seguridad, la economía y la salud.
El evento contó con la presencia de distintas personalidades internacionales como el rey Felipe VI de España; el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de Chile, José Antonio Kast Rist; el presidente de la Fifa, Gianni Infantino; y el fiscal interino de los Estados Unidos, Todd Blanche.
La investidura presidencial estuvo marcada por varios hechos inéditos, comenzando por llevar a cabo la posesión en la capital del Valle del Cauca. Esto respondió principalmente a la nueva visión con la que el jefe de Estado quiere fortalecer el protagonismo de las regiones y simbolizar una nueva etapa para la administración pública.
El inicio de este mandato se da en medio de un contexto complejo en diferentes aspectos, como el fortalecimiento de estructuras criminales, la situación fiscal del país, la crisis en el sistema de salud, entre otros.
Con este acto de investidura, que ha sido uno de los más comentados de los últimos años, se concluye el proceso de transición entre los gobiernos y empieza una administración que les ha prometido a los ciudadanos varias transformaciones en distintos frentes del Estado.
Ahora, De La Espriella, como presidente de Colombia, tendrá la responsabilidad de cumplir las promesas que hizo durante la campaña presidencial y que llevaron a que casi 13 millones de personas votaran por él.