Alexander López, senador del Pacto Histórico, protagonizó una polémica en las redes sociales por cuenta de una grabación en la que aseguró que la minga indígena daría la vuelta al país las veces que fueran suficientes para que se escuche la voz de Aida Quilcué, la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda. En algunos sectores políticos interpretaron esta expresión como una amenaza para Colombia y se sospechó de un plan para desestabilizar.
En conversación con SEMANA, el congresista, que recientemente recuperó su curul por un fallo de la Corte Constitucional, dijo que la palabra minga se ha satanizada: “La palabra minga en los pueblos indígenas y campesinos no es otra cosa que las formas de organizarse comunitariamente y mejorar las condiciones de vida en sus territorios. Con las mingas, los indígenas y los campesinos han construido sus viviendas, sus acueductos, sus vías rurales”.
Su versión es que la minga es un concepto ancestral: “La minga la han satanizado como una figura subversiva, terrorista. La palabra minga no significa eso. La minga es un acto cultural, la minga es una fiesta, la minga es una forma de expresarse culturalmente. Cuando decimos que vamos a ir por toda Colombia, así como van a ir el Centro Democrático, Salvación Nacional, Claudia López o Sergio Fajardo”.
En el caso específico de la campaña presidencial, la minga acompañará a la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda en sus recorridos por todo el país: “Hay como una o dos chivas que van a acompañar a Aida Quilcué a todo ese recorrido por todo el país”. Frente a este escenario, López describió que es una nueva forma de hacer política que es criticada por los medios de comunicación y algunos sectores políticos.
El senador del Pacto Histórico agregó que el objetivo principal de la izquierda es posicionar a Cepeda como el presidente en la primera vuelta, y que la carta de presentación serán los resultados de Gustavo Petro, haciéndole contrapeso a los mitos de una supuesta desestabilización: “En muchos países de Europa gobierna la izquierda, gobiernan los socialistas, gobiernan los progresistas, y esos países no se han caído”.
Finalmente, López aprovechó para manifestar su preocupación por el fallo que emitió el Consejo de Estado en su contra, que lo sacó del Congreso por veinte meses, y que fue reversado por la Corte Constitucional: “Esas decisiones judiciales no se pueden volver a presentar al país. Cuando se anuló mi elección, hace veinte meses, se cometió un falso positivo y una gran injusticia por parte del Consejo de Estado”.