Las jóvenes Juliana Guerrero y Gabriela Muñoz protagonizaron grandes escándalos en la administración Petro.
Sobre Juliana Guerrero, su negociación con la justicia cerró la investigación contra la joven y permitió que ella aceptara su responsabilidad en los dos títulos fraudulentos que obtuvo por parte de la Fundación Universitaria San José.
Al igual que sucede ahora, con el escándalo porque la joven Deicy Jiménez publicó un video en el cual Petro la besa, el patrón denunciado es similar. Mujeres jóvenes, bellas, integrando el gobierno Petro sin mérito alguno, manejando grandes presupuestos y adquiriendo contratos multimillonarios. El país recuerda a Juliana Guerrero, la joven que Petro presentó un día en un consejo de ministros y que recientemente se sometió a la justicia y aceptó que falsificó títulos con tal de ser nombrada viceministra.
La condena de Guerrero permitió que el país escuchara de sus propias palabras el reconocimiento de esa actuación irregular. “Admito que realicé fraude procesal en la medida de actualizar mi hoja de vida en el Sigep (Sistema de Información y Gestión del Empleo Público) y presenté los documentos al Ministerio de Igualdad para quedar con la posibilidad de aspirar al cargo de viceministra de Juventudes, su señoría. Entonces, ahí, en la medida en que yo realicé esa actividad fraudulenta, fue donde se materializó el fraude procesal”, dijo la joven en la audiencia.
Fuera de los estrados judiciales, Guerrero publicó un video con su versión de lo que vivió en el gobierno de Gustavo Petro. “Dijeron que yo era una ladrona, cuando no presentaron ni una sola prueba. Crearon una narrativa sin escuchar mi versión y se creyeron jueces condenándome socialmente, eso cuando en materia judicial yo no tengo ningún inconveniente en ir y dar la cara y este medio de comunicación nunca se retractó, ni me dio la oportunidad de controvertir o escuchar mi versión”, dijo.
“Yo no tuve que seducir a ningún hombre para llegar hasta donde llegué y todo esto lo cuento porque yo no quiero provocar el odio, ya guardé bastante silencio, resistí todas las calumnias que inventaron sobre mí y yo no pago con la misma moneda, pero creo que ya es suficiente para todos, para mí y para ustedes. Creo que ya la gente está aburrida de verme la cara en todos lados. Así que yo quiero que ustedes sepan quién soy”, agregó.
“Tengo el corazón roto y mi autoestima un poco destruida y es paradójico que yo siempre he utilizado una frase que es: lo primero que tenemos que proteger es el corazón. A mí me humillaron, me hicieron sentir vergüenza de mí misma, me hicieron sentir que yo no tenía derecho a vivir, a salir y a sonreír”, puntualizó.
Bajo ese contexto, la joven se pronunció por cuenta del escándalo de Petro con Deicy Jiménez.
El mensaje de Juliana Guerrero
JULIANA GUERRERO
@J_Guerrero_J
No tengo ninguna relación con Deicy Jiménez ni conozco ni he escuchado sobre la instrumentalización de persona alguna para obtener favores sexuales. Espero que sea la justicia quien avance y aclare toda esta situación.
Es absolutamente reprochable que, por el simple hecho de yo haber tenido algún acercamiento político con el expresidente @Petrogustavo, se pretenda reducir a las mujeres, incluyéndome, a insinuaciones sobre nuestra vida sexual o presentarnos como instrumentos de intereses ajenos. Esa narrativa es profundamente irrespetuosa y desconoce nuestra autonomía.
Ninguna persona debería atribuirse el derecho de escrutar, juzgar o instrumentalizar las relaciones personales de los demás, independientemente de la posición o cargo que ocupen o hayan ocupado. Las relaciones interpersonales hacen parte de la esfera privada y no pueden convertirse en mecanismos de persecución. El ejercicio de una función pública no implica renunciar al derecho a la intimidad ni a la dignidad personal.
Yo, por mi parte, he asumido las responsabilidades que me corresponden —que bastante dolor me han causado— y no permitiré que se siga vulnerando mi dignidad e intimidad ni que se utilice mi vida privada para intentar atribuirme actos que no me corresponden. Pido respeto por la intimidad, pues las garantías de todas las personas no pueden depender de sus afinidades políticas.
Cabe recordar que Deicy Jiménez contactó a la periodista Vicky Dávila, presidenta de SEMANA, y le reveló en largas horas de conversación los detalles sobre cómo habría funcionado una red de unas 40 mujeres al servicio del entonces presidente. Además, sostuvo que a ella se le solicitó transportarle droga a Petro.
Cansada de los insultos y en medio de intimidaciones de sectores petristas, la joven decidió, posterior a la entrevista con SEMANA, publicada el 25 de octubre, publicar un video que da cuenta de su cercanía con Petro: se ve al exmandatario besándola.
Jiménez quiso demostrarle a la izquierda y a sus detractores que, así insistan en atacarla, tiene las pruebas que confirman sus escenas de pasión con Petro y los supuestos consumo y traslado de drogas por encargo del exjefe de Estado.
Jiménez habló con la presidenta de SEMANA, Vicky Dávila, y le reveló detalles desconocidos sobre su relación con Petro.
El pasado 25 de octubre, Vicky Dávila publicó en SEMANA la entrevista con Deicy Jiménez, quien denunció una presunta red de cerca de 40 mujeres al servicio de Petro, que recibían contratos con el Estado a cambio de favores sexuales.
En su relato, Jiménez aportó varias pruebas de lo que habría sido su relación con el exmandatario. En los últimos días el caso se ha movido, pues tanto la Corte Suprema de Justicia como la Fiscalía solicitaron a Jiménez presentar sus denuncias, pruebas y testimonios.
La mujer se presentó ante la Corte ratificando su versión contra el exmandatario. Además de los testimonios, entregó su teléfono celular como otra prueba de la relación que sostuvo con Petro y de su relato. Asimismo, se presentó en la Fiscalía en calidad de testigo con pruebas.
La denuncia dejó varias preguntas en la mesa sobre los comportamientos de Petro y su conducta mientras fue jefe de Estado.
“Mi nombre es Deicy. Quiero presentar una denuncia. Me cansé de guardar silencio. Considero que durante este gobierno ocurrieron situaciones de abuso de poder, corrupción y manipulación de mujeres que deben ser conocidas e investigadas. Soy funcionaria y estoy dispuesta a entregar la información que conozco. Si desea escuchar mi testimonio, este es mi número de contacto…”, dijo.
“Lo más prudente es esperar a que termine este gobierno para sentirme más segura y poder hablar. Porque Gustavo sabe quién soy y temo por mi seguridad”, agregó. El escándalo apenas inicia, a juzgar por lo narrado a SEMANA por Deicy Jiménez.