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Pulpo en el océano
Pulpo en el océano. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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La granja de pulpos que alertó a los animalistas y a la ciencia

La compañía española Nueva Pescanova anunció que comercializará pulpo de cultivo a mediados del 2023.

En los últimos años, la distribución de pulpo se ha convertido en un negocio multimillonario en el mundo. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), este mercado pasó de mover 1.180 millones de dólares en 2010 a 2.450 millones de dólares en 2019. Además, anualmente son capturadas 350.000 toneladas de este animal, es decir, diez veces más que en 1950.

En este contexto, la compañía española Nueva Pescanova encontró un nicho de mercado bastante rentable y anunció que comercializará pulpo de cultivo a mediados del 2023. Para esto, la empresa indicó que invertirá en una planta en Pontevedra (al noroeste de la península ibérica) unos 45 millones de euros y se generarán algo así como 300 empleos. Se espera que cuando esté en completo funcionamiento, Nueva Pescanova distribuya hasta 3.000 toneladas de pulpo por año.

Por supuesto, la empresa asevera que su proyecto es beneficioso para el medio ambiente porque, entre otras cosas, se minimizará la pesca de pulpos silvestres.

Dicho argumento no fue bien recibido por la comunidad científica y animalista del país ibérico y del mundo en general. En conversación con la BBC, la doctora Elena Lara, directora de investigación de Compassion in World Farming, manifestó que los pulpos “son animales asombrosos. Son solitarios y muy inteligentes. Así que ponerlos en tanques estériles sin estimulación cognitiva es malo para ellos”.

La experta añadió que cualquier persona que haya visto el documental ganador del Oscar en el 2021, Mi maestro el pulpo, entenderá lo que dice.

Por su parte, un grupo de asociaciones animalistas le argumentaron a El País de España: “debemos caminar hacia la construcción de una sociedad más justa para los animales, en la que el respeto, la ética y la empatía sean el eje central, pilares que se verían fuertemente amenazados por la instalación de esta terrible granja de pulpos. Hemos condenado a otras especies a vivir esclavizadas, explotadas en granjas de por vida... no condenemos ahora a los pulpos”.

Nueva Pescanova no coincide con este tipo de enfoques y subrayó que su proyecto tiene el aval del Instituto Español de Oceanografía.

“La acuicultura es la solución para proteger las reservas naturales y atender a la demanda de alimentos saludables de una población creciente”, dijo Roberto Romero, director de Acuicultura de Nueva Pescanova, en una entrevista para el medio EPE.

“Los pulpos se adaptan con normalidad a los entornos de vida en grupo. Cada detalle, luz, agua, alimentación, densidad, crecimiento, desplazamiento (...), todo se mide y monitoriza para garantizar el bienestar del animal. Una de las líneas de investigación del proyecto busca cubrir el vacío actual de datos empíricos sobre los mecanismos cognitivos y neurofisiológicos del pulpo. No existe conocimiento validado, ni consenso científico suficiente sobre la sensibilidad de los animales, ni específicamente de la del pulpo”, puntualizó Romero.

En este orden de ideas, el debate sigue abierto, mientras la multinacional española pretende continuar con sus planes y empezar a distribuir pulpo para Europa y el mundo en el verano del próximo año.