Habrá un retorno gradual a la normalidad, a más de dos años del inicio de la pandemia.
Mario Draghi, primer ministro de Italia. - Foto: AP

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Italia definió la fecha en que saldrá del estado de emergencia por la covid-19

Habrá un retorno gradual a la normalidad, a más de dos años del inicio de la pandemia.

El Gobierno de Italia anunció recientemente la finalización del estado de emergencia por la pandemia de la covid-19, según dijo el primer ministro italiano Mario Draghi, quien explicó que habrá un retorno gradual a la normalidad, a más de dos años de la aparición de este virus que ya ha cobrado la vida de más de 5,91 millones de personas en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó recientemente que los casos y fallecimientos a causa de la enfermedad han mostrado una tendencia a la baja en las últimas semanas, y el gobierno del país europeo cedió ante la presión de empresas para levantar algunas restricciones impuestos desde comienzos de 2020, según Reuters.

“Seguiremos monitoreando de cerca la situación de la pandemia, listos para intervenir en caso de un brote. Nuestro objetivo es reabrir por completo, lo antes posible”, dijo el funcionario en un discurso en Florencia.

A comienzos de este año, el gobierno de ese país anunció la decisión de imponer la vacunación obligatoria para todas las personas mayores de 50 años ante el fuerte aumento de los contagios de covid-19.

“Queremos frenar la curva de contagio y animar a los italianos que aún no se han vacunado a que lo hagan”, dijo el primer ministro Mario Draghi, durante el consejo de ministros que aprobó la medida, según un comunicado.

Congreso italiano aprobó plan de reactivación económica por más de 200.000 millones de euros

La Cámara de Diputados de Italia aprobó a inicios de este año el plan de recuperación económica elaborado por el primer ministro, quien también es economista, Mario Draghi.

La iniciativa recibió 442 votos a favor, 19 en contra y 51 abstenciones, y este mismo martes debe ser tratada por el Senado.

El plan tiene seis años de duración y su costo asciende a 222.100 millones de euros que serán financiados por la Unión Europea.

El Gobierno italiano espera que con esta iniciativa se pueda reactivar la economía de la península, la cual fue una de las más golpeadas en 2020 por la pandemia del coronavirus.

Se espera que el gobierno de Draghi le presente su plan de reactivación a la Comisión Europea en Bruselas antes del viernes de esta semana.

El primer ministro italiano, quien encabeza una coalición heterogénea que va de la izquierda a la derecha, pidió la rápida aprobación para acceder lo antes posible a los fondos europeos.

Y es que el ambiente político en Italia ha estado tenso, luego de las críticas de la líder de la extrema derecha Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, la única que se abstuvo durante la votación, quien alegó que “no se puede aprobar un documento tan estratégico, de más de 300 páginas, con solo 24 horas para estudiarlo”.

Italia es el principal beneficiario del plan europeo de recuperación con 191.500 millones de euros en préstamos y subvenciones, el cual debe ser aplicado en menos de seis años. A este monto se le suma un fondo nacional de 30.600 millones de euros gracias a una ampliación del déficit.

Para después de 2026, el gobierno de Draghi ha programado gastos por 26.000 millones de euros, con lo que los fondos totales ascienden a 248.000 millones de euros.

“Se trata de un reto histórico para Italia, que solo acaba de comenzar”, le comentó Sergio Luciano, director de la revista especializada Economy, a AFP.

Entre las prioridades figuran la renovación de buena parte de sus infraestructuras, que incluye construir líneas ferroviarias, autopistas e incluso puertos.

“No se trata solo de planes y programas. Es una inversión en el futuro y en las nuevas generaciones”, dijo Draghi.

Italia quiere cerrar la brecha entre el norte desarrollado y el sur pobre del país, entre hombres y mujeres, y entre generaciones, así como acabar con la engarbullada burocracia italiana y la legendaria lentitud de la justicia.

Otro reto clave será la transición ecológica, los proyectos de energía con hidrógeno, el desarrollo de fuentes renovables, así como la digitalización.