Una de las mayores preocupaciones en el mundo es avanzar en los planes de vacunación para controlar la pandemia del coronavirus y las nuevas cepas que ponen en riesgo la eficiencia de la inmunización que hasta este jueves ha alcanzado al 23.5 % de la población mundial con una dosis y el 10.9 % con segunda dosis.
La Organización Mundial de la Salud, OMS, ha aprobado hasta el momento ocho vacunas para uso de emergencia, en tanto que actualmente se están probando 94 vacunas en ensayos clínicos en humanos, y 32 han llegado a las fases finales de las pruebas. Al menos 77 vacunas preclínicas se están investigando activamente en animales.
Y mientras se avanza en el desarrollo de las vacunas, los científicos investigan el impacto real de las que se están aplicando en el mundo.
De acuerdo con ese estudio, se logró determinar que cuando una persona inmunizada se contagia, su carga viral es más baja en comparación con las personas que no acceden a las dosis.

Así lo señala el análisis publicado en la revista especializada New England Journal of Medicine (NEJM) de los Estados Unidos realizado por investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país en colaboración con colegas de la Universidad de Miami y el Colegio de Medicina Universitaria Texas A&M, entre otras instituciones.
Los científicos señalaron en el reporte, que 16 personas que participaron en el estudio se infectaron, a pesar de haber recibido las vacunas, pero tenían en promedio un 40% menos de virus en la nariz en comparación con las 155 personas no vacunadas que enfermaron.

Según detallaron, las personas vacunadas también tenían un 66% menos de riesgo de tener un virus detectable durante más de una semana, y tenían una menor duración de la enfermedad, con unos dos días menos en cama.
Este estudio respalda el llamado de las autoridades sanitarias del mundo sobre la necesidad de mantener los planes de vacunación para reducir los efectos del coronavirus, al considerar que los inmunizantes son eficaces pero no pueden prevenir todos los casos y que los reducidos casos de personas vacunadas con las dos dosis que se infectan tienden a ser casos leves.
“Incluso cuando la gente se vacuna y se infecta, es menos probable que tenga una enfermedad que cause fiebre”, dijo Mark Thompson, epidemiólogo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. que ayudó a dirigir el estudio.
Igualmente, los resultados del estudio refuerzan las pruebas que indican que las personas infectadas y vacunadas no transmiten el coronavirus tanto como las no vacunadas.
“Hay razones para pensar que, incluso si te infectas, tienes menos virus para propagar e infectar a otras personas”, señaló Thompson, aunque advirtió que el riesgo de contagiar si se trata de una persona ya vacunada que se infecta no es igual a cero.

Para el desarrollo el estudio publicado en New England Journal of Medicine, los investigadores incluyeron a unos 4.000 trabajadores sanitarios, socorristas y trabajadores esenciales, y descubrieron que 204 de ellos se infectaron con covid-19. De ese grupo, 155 personas no estaban vacunadas y 16 habían recibido al menos una inyección de la vacuna de ARN mensajero.
Los investigadores advirtieron que se excluyeron los datos de los demás participantes del estudio porque no se pudo determinar su estado de vacunación. Cinco de los sujetos vacunados que enfermaron recibieron las dos dosis de las vacunas de dos dosis, mientras que el resto había recibido la primera inyección.

“Ninguno de los vacunados que se infectó fue hospitalizado, ya que todos tenían casos leves o moderados”, señaló el científico.
Se aclaró, así mismo que el análisis se inició antes de que se creyera que la variante Delta había llegado a los Estados Unidos. Los investigadores secuenciaron 10 de los 16 casos de avance. Sólo encontraron tres variantes entre ellos, todas ellas relacionadas con la variante Épsilon que se identificó por primera vez en California.
Finalmente, el análisis reveló que las vacunas tenían una eficacia del 91 % en la prevención de la infección entre los trabajadores sanitarios totalmente vacunados y otros trabajadores esenciales. Estos resultados coinciden con los datos publicados a principios de este año. Las vacunas fueron un 81 % eficaces entre las personas parcialmente vacunadas.
