En lo que va del 2020, el Banco de la República ha decidido rebajar su tasa de política monetaria en 150 puntos básicos (desde 4,25% hasta 2,75%) en respuesta a la pandemia y emergencia económica causada por el coronavirus.
La tasa de interés de referencia de 2,75% a la que se llegó luego de la junta de mayo es el mínimo histórico en el que ha estado el indicador. Mañana, en la reunión de junio, la Junta podría nuevamente reducir a mínimos su tasa de interés.
De acuerdo con la más reciente encuesta de expectativas económicas realizada por el Banco de la República, el mercado espera en promedio una tasa de política monetaria de 2,44% en junio, lo que significaría una reducción de 25 puntos básicos en la reunión de la Junta de mañana.
Según las minutas de la más reciente reunión de la Junta Directiva del Emisor, dentro del organismo ya se empezó a dar la discusión de si las reducciones en la tasa de interés deben ser de 50 puntos básicos o de 25.
“Van a comenzar las discusiones obvias de hasta dónde debemos ir. Cuando hemos reducido 150 puntos básicos es obvio que comience esa discusión. ¿Hasta cuándo? Eso lo veremos”, dijo un mes atrás el gerente general del Banco de la República, Juan José Echavarría.
Distintos miembros internos de la Junta del Banco de la República, así como analistas de la calificadora de riesgo Fitch Ratings, han indicado que Colombia aún tiene espacio para seguir reduciendo su tasa de interés y así dinamizar la economía.
Al respecto, el director de análisis y estrategia de la comisionista Casa de Bolsa, Juan David Ballén, proyecta que la disminución en la tasa será de 25 puntos básicos y que no será por unanimidad.
“Esperamos que reduzcan 25 puntos básicos hasta 2,50%, la decisión sería por mayoría y es que las tasas por debajo de este nivel son inocuas para el crecimiento y la generación de empleo”, dijo Ballén.
El mercado cree que la tasa del Banco de la República terminará el 2020 en 2,25%, 50 puntos básicos por debajo del valor actual que es de 2,75%.
El gerente Echavarría ha sido enfático que bajar las tasas no tiene un impacto significativo si la sociedad sigue en aislamiento, sino que va a ser relevante una vez Colombia inicie su proceso de reactivación económica.
Tanto el Banco de la República como el Gobierno proyectan que la inflación va a terminar el año por debajo de la meta del emisor del 3%, razón por la cual aún habría espacio para seguir bajando tasas, pero una reducción más pronunciada podría afectar el comportamiento del indicador a futuro.
“El banco ahora se debe concentrar en que se dé una adecuada transmisión de las tasas hacia el crédito y el consumidor. Las tasas de interés reales son negativas lo cual en el mediano a largo plazo puede terminar generando un incremento en expectativas de inflación”, dijo Ballén.
