Hace poco menos de una semana, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa decidió imponer un arancel del 30 % a productos que Colombia exporta a ese país, con el fin de financiar una tasa de seguridad para hacerle frente a grupos colombianos al margen de la ley que operan en la frontera entre las dos naciones.
El arancel se impuso, según el mandatario ecuatoriano, para castigar los pocos esfuerzos que ha hecho el Gobierno en la lucha contra estos grupos.y ya son varios los empresarios que han hablado respecto de este tema y las consecuencias que traería.

SEMANA habló con Nicolás Mejía Mejía, vicepresidente de exportaciones de Procolombia, quien mencionó el golpe para la industria textilera, que es uno de los que se siente más fuerte. Aseguró en primer medida, que los países a los que Colombia exporta textiles es Estados Unidos, Ecuador y México.

Colombia, en términos de exportaciones, genera unos 145 millones de dólares, con corte a 2024, lo que significa un 16% del grueso de las cifras.
Aunque en confecciones, Ecuador es el segundo país en el top de destinos con mayores exportaciones, con un 12% y superado por EE. UU. que tiene una participación del 39%, lo cierto es que el vecino país sí se consolida como el país líder en exportaciones de textiles, con un 32%, seguido por México, con 22% y Estados Unidos con el 8%.

Respecto a los afectados con la situación, Catalina Hernández, gerente de sistema de moda de Procolombia, aseguró que el golpe depende del sector de la moda que se mire. Aseguró que hay dos modelos de negocio, el de paquete completo, que tiene los márgenes son más estrechos y el de marcas, que tienen márgenes más amplios.

“En una situación de esas, el que puede permanecer sin resultar tan afectados es el de marca. Por ejemplo, Arturo Calle, que está en Ecuador, podría soportar más ese colchón del 30% por tener márgenes mayores, pero una empresa que haga sourcing, o el que venda a De Prati, que es una tienda de grandes superficies, puede flaquear y debe buscar mayor competitividad”, concluyó.

